Usuarios del paso Cardenal Samoré reiteran quejas sobre el mal estado de los sanitarios del lado argentino, sin avances en obras de mejora.
El estado de los sanitarios en el paso Cardenal Samoré volvió a quedar bajo cuestionamiento por parte de usuarios que transitan el cruce internacional entre Neuquén y Chile, con reiteradas quejas sobre las condiciones de mantenimiento, higiene y funcionamiento en el complejo del lado argentino. Las críticas se repiten desde hace años y se sostienen a través de distintas gestiones sin cambios visibles en la infraestructura básica del paso.
Fotografías y testimonios difundidos en redes sociales reflejan instalaciones deterioradas que generan incomodidad entre quienes utilizan el paso. En Cardenal Samoré, el flujo constante de visitantes intensifica el impacto de estas deficiencias, sobre todo en temporadas de mayor tránsito turístico. “Es algo que vemos cada vez que cruzamos. No cambia, siempre está igual o peor”, señalaron usuarios frecuentes que atraviesan la frontera por trabajo, turismo o motivos personales.
El cruce representa una conexión clave entre destinos como Villa La Angostura, Bariloche, Osorno y Puerto Montt. En ese contexto, el estado de los servicios básicos adquiere relevancia directa en la experiencia de quienes recorren la región y dependen de la infraestructura disponible. En el complejo Cardenal Samoré del lado argentino, la administración depende de organismos nacionales como Migraciones, Aduana y fuerzas de seguridad, responsables del control fronterizo.
Hasta el momento, no se informaron obras integrales orientadas a resolver el deterioro señalado por los usuarios. Durante jornadas de alta demanda, los tiempos de espera pueden extenderse durante varias horas, lo que incrementa la demanda sobre los servicios sanitarios disponibles. En esas situaciones, la falta de instalaciones en condiciones adecuadas genera mayores dificultades para quien desea cruzar la frontera.
