Un grupo de mujeres participa en capacitaciones para atender el nuevo Parador Turístico de Pilo Lil, con el objetivo de impulsar el empleo local y una propuesta gastronómica con identidad neuquina.
Con el objetivo de impulsar turísticamente a la localidad de Pilo Lil, ubicada en la región de Los Lagos del Sur, se llevan adelante capacitaciones para conformar el proyecto del nuevo Parador Turístico. El turismo se proyecta como una oportunidad económica y como una herramienta para fortalecer el arraigo, poner en valor los saberes locales y construir una identidad propia a través de la hospitalidad.
Al frente de la formación se encuentran Sergio Ladisla y Raquel Fantini, quienes trabajan junto con la Comisión de Fomento y el Centro de Formación Profesional N° 38 de Villa Pehuenia. Las capacitaciones abarcan áreas como gastronomía, atención al público, administración, costos y servicio de salón.
“La idea es que estas capacitaciones sean continuas y generar trabajo genuino para la gente de la localidad”, afirmó Ladisla. El objetivo es que quienes se capacitan sean quienes reciban a los visitantes en el punto estratégico ubicado sobre la Ruta Provincial 23. “Que este parador sea trabajado por la gente de la localidad y no haya que traer personal de afuera, para que la ganancia y el capital queden acá”, agregó.
La propuesta formativa tiene un fuerte anclaje territorial. Como parte de las prácticas gastronómicas, las alumnas elaboraron brusquetas con panes saborizados de hongos de pino, tomates confitados, pastas de hongos y morrones, canapés con piñones y preparaciones con ingredientes de huertas locales.
“Trabajamos mucho con productos de la región”, señaló Fantini. Las hierbas utilizadas para decoraciones, como perejil y orégano, provienen de huertas y viveros de mujeres de la localidad.
Actualmente participan diez alumnas en las capacitaciones, que se desarrollan en el salón de usos múltiples de la localidad debido a que el nuevo edificio aún no cuenta con el equipamiento necesario. “El edificio está, pero todavía falta la cocina, la vajilla y otros elementos fundamentales para poder trabajar allí”, explicó Fantini.
Una vez en marcha, el Parador contará con un sector de informes turísticos, servicios para pasajeros y una propuesta gastronómica con capacidad para 50 personas. El menú proyectado incluirá productos regionales como trucha, hongos, ciervo, piñón y frutas de la zona.
