Llegó a la localidad turística neuquina buscando un cambio de vida y terminó encontrando un destino que lo transformó por completo. Hoy comparte con cada visitante la historia y la tranquilidad del Área Natural Protegida Copahue.
Entre montañas nevadas, atardeceres y el silencio de la cordillera, Cristopher Elizeche encontró en Caviahue una nueva forma de vida. Llegó después de la pandemia, dejando atrás Buenos Aires y trabajos alejados del turismo.
“Fue una apuesta total”, resumió. Hace tres años comenzó a trabajar en un hostel y desde entonces decidió construir su camino como guía en el Área Natural Protegida Copahue. El cambio implicó empezar de cero, asumir incertidumbres y enfrentar los temores de abandonar una vida conocida. “Claro que hubo momentos en los que pensé en volver. Cuando uno apuesta todo, los miedos siempre aparecen”, reconoció.
Para Cristopher, Caviahue tiene algo difícil de explicar: “El lugar te atrapa con sus paisajes, sus amaneceres y atardeceres, la nieve, la historia y, sobre todo, su gente”, afirmó. De todos esos momentos, el atardecer sobre la cordillera lo emociona como el primer día.
A quienes nunca visitaron la zona, describe el destino como “un lugar para desconectarse del mundo y reencontrarse con uno mismo”. Asegura que en los últimos años el crecimiento turístico se volvió visible con la llegada de más visitantes atraídos por la naturaleza y la tranquilidad del norte neuquino.
Su propuesta como guía busca diferenciarse desde lo humano. “La idea es que puedan vivir una experiencia única, entendiendo el lugar que visitan”, explicó. Los turistas valoran la amabilidad y la confianza que logra construir durante cada experiencia.
Hoy trabaja de manera independiente, aunque destaca la importancia de contar con otros guías de la localidad cuando la actividad lo requiere. Para él, generar empleo local significa crecimiento y oportunidades para quienes eligen quedarse y apostar por la región.
También destaca el acompañamiento institucional. Los cursos impulsados por la municipalidad fueron herramientas importantes en su formación. “Tener reglas claras significa entender que lo primero es siempre el cuidado y la integridad del turista”, señaló.
Con la mirada puesta en el futuro, Cristopher continúa construyendo su proyecto personal en uno de los paisajes más imponentes de la provincia. En Neuquén el turismo sigue siendo una oportunidad para crecer y construir comunidad.
