El lago Quillén, ubicado en el Parque Nacional Lanín, a pocos kilómetros de Aluminé, ofrece un paisaje de montaña, bosques y aguas cristalinas, con el volcán Lanín reflejado en su superficie.
El lago Quillén se encuentra en el corazón del Parque Nacional Lanín, a 48 kilómetros de la localidad de Aluminé, en la provincia de Neuquén. Este cuerpo de agua, rodeado de bosques y montañas, presenta una de las vistas más características de la cordillera neuquina: el volcán Lanín reflejado sobre el lago.
El acceso al lago se realiza por la Ruta Provincial 23 hasta el paraje Rahue y luego por la Ruta Provincial 46 hacia el oeste. También es posible llegar desde Villa Pehuenia por la Ruta del Pehuén o desde Junín de los Andes por la Ruta Provincial 23. El camino atraviesa ríos, bosques de pehuenes y territorios de comunidades mapuches.
El lago cuenta con aguas transparentes, playas de piedra y arena volcánica. Entre las actividades disponibles se encuentran la pesca deportiva de salmónidos, kayak, navegación recreativa, caminatas en el bosque andino patagónico, cabalgatas y avistaje de aves. Hay áreas de camping, espacios para picnic y recorridos guiados hacia lagos cercanos como Hui Hui y Ruca Choroy.
En la zona se ubican puestos de artesanías y productos regionales elaborados por comunidades mapuches, que ofrecen tejidos, objetos y alimentos vinculados a la identidad cultural del territorio.
La mayor parte del recorrido cuenta con señal de telefonía móvil, aunque en sectores cercanos al lago la conectividad puede ser limitada. En el área existen campings organizados, hosterías, cabañas y propuestas de turismo rural y de aventura. Desde Aluminé parten excursiones para recorrer el circuito cordillerano.
El paisaje del lago cambia según la estación: en otoño predominan tonos rojizos y amarillos, en invierno nieve y en primavera el deshielo transforma ríos y arroyos.
