La provincia vecina realizó una inversión superior a los 573 millones de pesos en equipos automatizados para estudios de sangre, destinados a los principales centros de salud.
El sistema público de salud de Río Negro sumó nuevo equipamiento para fortalecer los diagnósticos de laboratorio en hospitales de alta complejidad. La medida apunta a acelerar los tiempos de respuesta y mejorar la calidad de atención en toda la provincia.
La inversión, superior a los $573 millones, fue destinada a la incorporación de insumos y tecnología para estudios de hemograma y coagulación en centros hospitalarios estratégicos. El plan del Ministerio de Salud provincial contempla la incorporación de equipos en los hospitales “Francisco López Lima” de General Roca, “Artémides Zatti” de Viedma, “Dr. Pedro Moguillansky” de Cipolletti y “Ramón Carrillo” de San Carlos de Bariloche. Estos centros son los de mayor complejidad dentro del sistema sanitario rionegrino y funcionan como referencia para otras instituciones.
La adquisición incluye cuatro contadores hematológicos y cuatro coagulómetros automatizados, bajo modalidad de comodato por un período de 24 meses. Este esquema permite contar con equipos actualizados, mantenimiento técnico permanente y menor riesgo de interrupciones en el servicio, además de una mayor previsibilidad presupuestaria para el sistema de salud.
El nuevo equipamiento permitirá procesar entre 150 y 200 pacientes diarios en cada hospital cabecera, optimizando los tiempos de diagnóstico en áreas críticas. Los análisis de hemograma y coagulación son fundamentales para detectar anemias, infecciones, trastornos hemorrágicos y enfermedades complejas, además de monitorear tratamientos como quimioterapia o terapias anticoagulantes.
Los contadores hematológicos permiten analizar componentes de la sangre como glóbulos rojos, blancos y plaquetas, lo que resulta clave para diagnósticos clínicos precisos. Por su parte, los coagulómetros se utilizan para evaluar la coagulación sanguínea, detectar trastornos hemorrágicos o trombóticos y controlar tratamientos anticoagulantes, reduciendo riesgos de complicaciones graves.
Con esta incorporación, la provincia busca consolidar la capacidad operativa de sus hospitales de mayor complejidad y mejorar la red de derivaciones en todo el territorio. El objetivo es garantizar diagnósticos más rápidos, tratamientos oportunos y un sistema sanitario más eficiente para los pacientes del sistema público.
