En un operativo en el Bajo neuquino, autoridades provinciales demolieron un inmueble que funcionaba como centro de distribución de drogas. La acción busca impactar en la seguridad del barrio y forma parte de una estrategia más amplia.
En el barrio Bajo de la ciudad de Neuquén, sobre la calle Bahía Blanca al 555, se llevó a cabo la quinta demolición de un inmueble utilizado como búnker para la venta de drogas. La estructura, que había sido allanada en múltiples oportunidades durante los últimos siete años, fue destruida en un operativo coordinado.
El lugar se encontraba bajo custodia desde octubre pasado, tras un allanamiento que resultó en el secuestro de cocaína, cannabis, balanzas de precisión y dinero en efectivo. En esa ocasión, tres personas que habitaban la vivienda fueron señaladas como responsables del narcomenudeo.
El gobernador Rolando Figueroa afirmó que se combatirá esta actividad «con mucha decisión», destacando el impacto negativo en la vida de los jóvenes. Por su parte, el fiscal general José Gerez remarcó que la clausura inicial del punto de venta ya había generado una baja en los delitos en la zona, y que la demolición consolida ese resultado. Gerez explicó que la investigación provincial de estos casos ha permitido acortar los tiempos entre el allanamiento y la sentencia.
Vecinos del sector manifestaron alivio ante la eliminación de un foco de tensión y violencia. El intendente capitalino, Mariano Gaido, quien participó de la jornada, subrayó la importancia de recuperar los espacios públicos para el uso recreativo de las familias.
Las autoridades indicaron que el plan de erradicación de estos centros de distribución contempla futuras intervenciones en otras localidades de la provincia.
