Clínicas y sanatorios de Neuquén y otras provincias patagónicas alertan sobre la insostenibilidad financiera del sistema debido a la falta de actualización de aranceles y demoras en los pagos.
Un comunicado conjunto emitido por prestadores de salud privada de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa advierte sobre el riesgo en la continuidad de los servicios para afiliados al PAMI. Las instituciones señalan que la viabilidad operativa se encuentra al límite debido a la falta de actualización de los valores retributivos y a demoras en los pagos.
Según los firmantes, los aranceles de la obra social se han depreciado significativamente frente a la inflación y al aumento de costos, lo que impacta en el pago de salarios, la compra de insumos y el mantenimiento de equipamiento médico. «Es imposible sostener los servicios con semejante deterioro», manifestaron los referentes del sector.
Entre las instituciones que respaldan el reclamo se encuentran la Clínica Pasteur y el ADOS en Neuquén, además de sanatorios de General Roca, Bariloche y Santa Rosa. Los prestadores intentan garantizar la cobertura en situaciones críticas y de urgencia, pero advierten que, sin una respuesta oficial que renegocie los contratos y establezca un cronograma de pagos previsible, el sistema podría colapsar en el corto plazo.
La situación mantiene en alerta a la comunidad de jubilados de la región, quienes dependen de esta obra social para la atención de su salud. El sector espera una convocatoria urgente por parte de las autoridades nacionales para destrabar el conflicto.
