Familias de localidades del norte de Neuquén denuncian dificultades en el transporte de estudiantes y el mal estado de la Ruta Nacional 40.
Familias de diversas localidades del norte de la provincia de Neuquén manifestaron su preocupación por las deficiencias en el sistema de transporte y el deterioro de la Ruta Nacional 40. La denuncia se centra en las dificultades que atraviesan los estudiantes de educación superior para llegar a ciudades como San Rafael, Mendoza y Córdoba.
Según los testimonios de los padres, los jóvenes deben afrontar esperas a la intemperie en puntos de trasbordo y depender de servicios con frecuencias limitadas. Fernanda Coga, residente de Las Ovejas, describió los obstáculos que enfrentan sus hijas para viajar y señaló que la problemática excede la duración del trayecto. «Hay obstáculos todos los días, no es solo el viaje, es conseguir quién las lleve, coordinar horarios y depender de colectivos que no siempre funcionan bien», detalló la mujer.
La falta de una conexión directa por ruta obliga a muchos padres a trasladar a los estudiantes hasta Buta Ranquil o Chos Malal para intentar conseguir un cupo en las unidades de transporte de larga distancia. La situación se agrava por el estado de la Ruta Nacional 40 en el sector de la provincia de Mendoza, camino a la localidad de Malargüe.
Los familiares de los aproximadamente 300 estudiantes afectados solicitaron trabajos de mantenimiento urgentes para garantizar una circulación segura. Alejandra González, desde Chos Malal, advirtió sobre la vulnerabilidad de los jóvenes durante los trayectos nocturnos y manifestó: «Muchos chicos quedan varados en Buta Ranquil a la madrugada, sin transporte, durmiendo en kioscos o a la intemperie».
El reclamo abarca también a estudiantes de Andacollo, Manzano Amargo y Varvarco, quienes deben realizar viajes de más de diez horas bajo condiciones precarias. Las familias indicaron que los servicios de transporte suelen presentar fallas mecánicas y falta de comunicación ante retrasos. «No es solo un problema de traslado, es también un tema de seguridad. Nuestros hijos quedan expuestos en la ruta, muchas veces sin comunicación ni resguardo», enfatizaron las madres al difundir su reclamo.
Para visibilizar la problemática, los vecinos iniciaron una campaña de recolección de firmas mediante un petitorio virtual dirigido a las autoridades municipales y provinciales. El objetivo de la iniciativa es conseguir una solución integral que contemple la seguridad vial y la previsibilidad en los horarios de los micros. Los organizadores de la protesta aseguraron que los jóvenes no pueden depender de la suerte para viajar, mientras realizan el esfuerzo de cursar sus estudios fuera de su región de origen.
