La obra, denominada El Manzano, forma parte de un plan provincial para consolidar la actividad ganadera trashumante, que involucra a más de 1.500 familias en Neuquén.
En la localidad de Huinganco se inauguró el refugio El Manzano, una infraestructura destinada a fortalecer la práctica de la trashumancia en la región del Alto Neuquén. Esta actividad, reconocida como un sistema productivo, social y cultural fundamental, es llevada adelante por más de 1.500 familias en toda la provincia.
La obra se enmarca en las acciones previstas por la Ley provincial N°3016 de Trashumancia, que incluye la construcción y mejora de refugios, corrales y cargaderos. El proyecto fue ejecutado en articulación con el municipio local.
Durante el acto inaugural, el criancero Aldo Méndez, integrante de la Comisión de Huellas de Arreo, destacó el valor cultural de la trashumancia y la importancia de la infraestructura reciente para preservar la actividad. «Es fundamental promover la participación de las nuevas generaciones para mantener esta identidad», expresó.
Por su parte, el intendente de Huinganco, Luis Sepúlveda, resaltó el trabajo conjunto con la Provincia y la prioridad de la mano de obra local en la ejecución de la obra. «Estos proyectos permiten revalorizar nuestra cultura y acompañar a las familias rurales», señaló.
Funcionarios provinciales también estuvieron presentes. El subsecretario de Producción, Marcelo Zúñiga, afirmó que estas obras son resultado de un trabajo sostenido con productores y organizaciones locales. Mientras que el secretario del Interior, Gustavo Coatz, puso en valor el modelo de gestión orientado al desarrollo equilibrado del territorio.
El nuevo refugio forma parte del proyecto «Obras de infraestructura en huellas de arreo en zona centro y norte de Neuquén-Etapa IV», que prevé más de 30 intervenciones con una inversión superior a los 195 millones de pesos.
