A partir del próximo sábado, Chile atrasará sus relojes una hora, generando una diferencia horaria con Argentina que afectará la logística en los principales pasos de la cordillera neuquina.
El próximo sábado 4 de abril, Chile modificará su huso horario en todo su territorio continental. Al llegar la medianoche, los relojes deberán atrasarse sesenta minutos, marcando el inicio oficial del horario de invierno.
Esta decisión administrativa genera una diferencia de una hora con Argentina, que mantendrá su horario habitual sin cambios durante este período. Para los usuarios de los pasos fronterizos de Neuquén y Río Negro, este cambio requiere una atención especial en la planificación de sus traslados.
La diferencia de 60 minutos tendrá un impacto directo en la organización de viajes particulares y comerciales, especialmente en jornadas de alta afluencia vehicular. Los conductores deberán calcular con precisión sus horarios de salida para evitar inconvenientes con los cierres de las aduanas.
El complejo fronterizo Cardenal Samoré es uno de los puntos de tránsito más importantes donde esta diferencia regirá la actividad. Junto a él, los pasos de Pino Hachado, Mamuil Malal, Icalma y Hua Hum también operarán bajo este desfase horario entre ambas naciones.
La coordinación de los trámites migratorios exige que los viajeros tengan en cuenta la hora chilena vigente para evitar confusiones al presentarse ante las autoridades. Los organismos de control de fronteras mantendrán sus horarios de atención sin modificaciones nominales. Sin embargo, la disparidad provoca que el cese de actividades en el sector chileno ocurra sesenta minutos después que en el lado argentino.
Esta situación demanda que cada viajero verifique la hora local de su destino antes de iniciar el trayecto hacia la cordillera. Una gestión eficiente del tiempo resulta vital para los transportistas que trasladan mercaderías entre los puertos del Pacífico y los centros de distribución locales, asegurando que el flujo de bienes no sufra interrupciones.
