miércoles, 24 julio, 2024
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Inflación, aumentos y alarma: el dato que asusta en los colegios privados y la «jugada» para ponerles límites a las cuotas

«Hacemos saber de manera expresa que no prestamos conformidad con el importe de la matrícula de 2024″, es uno de los tantos modelos de comunicado que en las últimas horas andan dando vueltas entre chats de padres y madres que los firman para organizarse ante los altos valores arancelarios de lo colegios privados a los que envían a sus hijos.

Los aumentos se dieron en todos los rubros de la sociedad argentina, que atraviesa un contexto inflacionario complejo. La educación privada no fue la excepción a la regla; sobre todo, los casos de colegios sin subvenciones estatales. La zona más afectada fue el corredor norte de Buenos Aires: Belgrano, Núñez, Olivos, Pilar, San Fernando y Tigre. Pero los comunicados que alarman, con los valores de las matrículas para marzo, re reproducen en otros barrios del GBA y también en la Ciudad.

Los padres organizados comenzaron a elaborar documentos compartidos en Google Forms, con comunicados presentados ante las autoridades educativas con la intención de manifestar lo siguiente: la voluntad de que sus hijos continúen en sus respectivas instituciones privadas, pero la completa disconformidad con los aranceles de cara al ciclo lectivo 2024.

«Yo lo recibí. Y lo que dice el documento de Google básicamente es que querés inscribir a tu hijo pero que no estás de acuerdo con la matrícula y querés impedir que sea más alta. Pero para mí el problema no es la matrícula. El problema es qué pasa con la educación privada, qué pasa con las cuotas de los colegios privados. Este año la mayoría subieron arriba del 100% sin un indicador claro que explique», comentó a Clarín Valeria, madre de un alumno de un colegio en Pilar.

«El de mi hijo no es el único caso. Si vos hacés una evaluación, subieron un montón en este año sin indicadores claros. Están subiendo sin mucha previsión. El tema de la matrícula salta ahora porque vos recibís el mail con el 80% de incremento, pero lo que hay que mirar es qué es lo que viene pasando y qué es lo que se espera que pase el año que viene. No sabemos si va a haber más paritarias», agregó la mujer.

Valeria, que tiene a su hijo en primaria, pagará como matrícula un monto superior al de 400.000 pesos. En septiembre, la mujer pagó 240.000 pesos. A principio de año, pagó 130.000. Y en octubre de 2022, 90.000: «De octubre hasta ahora es un 180% de aumento».

Algunos colegios privados aumentan más que la inflación y hay alarma entre los padres por las matrículas para 2024.Algunos colegios privados aumentan más que la inflación y hay alarma entre los padres por las matrículas para 2024.«El tema es cómo te preparas para lo que viene. Porque si en abril me empezás a subir el 12%, trasladándome 100% del índice inflacionario, la verdad que voy a llegar a fin del año que viene con una cuota de 1 millón de pesos y probablemente no la pueda pagar. No hay posibilidad de cambiarlo porque tampoco hay vacantes en cualquier lado y tampoco firmé la disconformidad porque para mi no es el problema», concluyó.

Otros casos de colegios de zona norte de los que Clarín pudo tener conocimiento son el Saint Francis de Benavidez, cuya cuota de primaria de segundo grado con doble escolaridad bilingüe empezó en 86.350 pesos este año y en 2024 arrancará en 268.410. En nivel inicial, la primera cuota del año fue 41.640 pesos y en 2024 empezará en 127.790. En ambos casos, el valor se triplicó.

«Los uniformes, el material de clases, actividades extracurriculares, certificaciones de exámenes de inglés, todo eso viene aparte. El único descuento que aplica es de 3% si pagás las cuotas antes del día 4 de cada mes. Y hay un régimen de descuentos que no es gran cosa en la medida que tenés varios hijos. Es uno de los colegios que más aumentó de la zona», dice. Y aclara que todos los valores «pueden sufrir modificación sin previo aviso acorde a paritarias«.

En los colegios de Villa Ballester, el comunicado de disconformidad de los padres también resonó.

«Consideramos que las cuotas superan los índices de inflación del último año, si tomamos en cuenta la cuota pura interanual, la diferencia es de un 200%. La cuota de primaria fue de 108.280 pesos en marzo 2023 y en marzo de 2024 va a ser de 303.839 pesos. Por su parte, si sólo tenemos en cuenta el porcentaje de cuota pura de septiembre del 2023 a enero del 2024, el porcentaje asciende al 71,77%».

Clarín dialogó con uno de los colegios privados de esa zona, el San Joaquín School, una institución privada y bilingüe. Enfatizaron en que esta situación no es problema ni de los colegios, ni de las familias, sino de la normativa que rige para los institutos privados: el decreto 2417/93, firmado por Carlos Menem. Constanza, representante legal del San Joaquín, explicó que ese decreto se está aplicando en un «contexto inflacionario difícil».

Lo que estipula esa normativa es que los colegios privados no subvencionados tienen que informar los valores para el año siguiente antes del 1° de octubre. Esto debido a que, a fines de este mes, se debe presentar la conformidad de toda la comunidad educativa sobre el contrato que será elevado al Ministerio de Educación y luego a la Secretaría de Comercio de la Nación.

«Esto tiene el objetivo de que si vos no podés pagar uno ni el otro, el 1° de noviembre te abren las inscripciones de las públicas y no te quedás sin vacantes. El objetivo número 2 es que las cuotas de los colegios son anuales, no mensuales, están divididas en meses pero es una cuota anual, por lo tanto lo que estás informando es el valor anual del año siguiente, que solo puede verse afectada si hay aumentos docentes», destacó Constanza.

«Pasa que hace varios años que las escuelas venimos absorbiendo gastos y cuando llega el 30 de septiembre los trasladamos a la cuota para el año siguiente. Este año es tan incierto que puede pasar que los cálculos vayan del amarillo al otro lado del espectro. Hay colegios que aumentan el 50% y hay colegios que dicen “yo le sumo la inflación de este año a lo que proyecto y explota todo para febrero”, porque esta norma de 1993 no te permite modificar los aranceles. Entonces, ahí tenés unos que aumentaron el 50% y otros que llegaron hasta el 200%» , explicó.

Constanza remarcó que, en el caso de San Joaquín, el aumento de octubre 2023 a febrero 2024 es del 68%. «Hay economistas que proyectan el 50% de inflación de acá a fin de año. Entonces,si ocurre eso, el aumento de diciembre a febrero 2024 sería del 18%. Está claro que la inflación del año que viene la voy a tener que sostener yo«, sostuvo.

El decreto de 1993 estipula, además, que una vez que los colegios privados dan a conocer los valores de las cuotas del año siguiente, ese contrato escolar debe contar con la firma del 50% de las familias.

Eso es lo que ahora los padres se organizan para impedir. Si lo logran, no se podrán actualizar los valores de las cuotas, y los colegios estarían obligados a mantener la última cuota de este año para el año siguiente.

«Ellos quieren poner el aumento. La matrícula de 173 mil para el año que viene la puse en agosto y desde ya que me quedé corta con los valores del año que viene. Mi comunidad, lo que aparentemente va a plantear es que yo suba para febrero de 2024 y todo el resto del año un 10% de la matrícula que mandé. Lo más probable es que pierda con el 68% proyectado, sosteniendo puntos de la inflación, con la esperanza de que la situación mejore», contó la misma representante legal.

Asimismo, cuestionó la situación a futuro, teniendo en cuenta la inestabilidad inflacionaria: «¿Pero hasta dónde se puede sostener? ¿Dejo de pagar impuestos? No puedo bajar gastos operativos. ¿Qué hago? Limpio menos los baños. Bajo docentes. ¿Fusiono las aulas y en vez de tener 25 en cada una pongo 50 con un docente? Es como la manta corta, tirás de un lado y se te destapa del otro«.

Está previsto que para febrero de 2024, la cuota del San Joaquín llegue a 240 mil pesos: «El estado va a salir si todos los papás firman estos documentos, y nadie quiere que le aumenten lo que el colegio considera que tiene que aumentar. ¿Quién se hace cargo? Hay muchos colegios que hace años esperan subvención y tampoco se las dan», agrega.

La postura de la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Provincia de Buenos Aires (AIEPBA) y de la Junta Nacional de Educación de la Enseñanza Privada (JUNEP) respecto de este enfrentamiento entre padres y colegios fue contundente.

En comunicación con Clarín, afirmaron que el decreto de 1993 firmado por Menem fue pensado «en la convertibilidad, cuando no había inflación, y lamentablemente cada año es más difícil hacer proyecciones por el proceso inflacionario que estamos atravesando».

«Siguiendo el decreto, el gobierno nacional solicita a las escuelas que estimen la cuota de marzo en un momento de extrema incertidumbre política y económica y con una tasa de 150 por ciento anual de inflación. (…) Las escuelas no subvencionadas tienen que presupuestar costos de todo tipo: laboral, edilicio, capacitación, transporte, que varían de acuerdo al proyecto escolar brindado en cada caso», indicaron.

Por lo tanto, estas asociaciones presentaron ante la Secretaría de Comercio Interior una nota explicando las dificultades que se encuentran al momento de dar cumplimiento con el decreto a efectos de solicitar la prórroga de las obligaciones estipuladas por la misma.

SC

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