La historia de Adelia y Laura, madre e hija que transformaron la gastronomía de Plottier, desde Ashanti hasta Fiumi, con un legado de hospitalidad y amor por el valle.
Adelia, nacida en Paraguay, llegó desde Buenos Aires a Plottier por motivos laborales junto a su esposo. Encontró un paisaje familiar y detectó la falta de espacios de encuentro para familias y jóvenes. Así fundó Ashanti, una confitería frente a la biblioteca local, que se convirtió en un punto de reunión para la comunidad.
Tras vivir en distintas ciudades y fuera del país, la familia regresó a Neuquén. En 2006, Laura, cantante y viajera, concibió Lotito’s, inicialmente un despacho de comidas para llevar. La demanda del público llevó a que el local ofreciera servicio en el lugar. Madre e hija fusionaron sus habilidades para crear el concepto “A lo Bestia”, con platos grandes y milanesas gigantes para compartir en familia.
El emprendimiento se expandió con La Adelia, una parrilla que obtuvo un premio provincial al asado de tira, y más recientemente Fiumi, un espacio que combina raíces paraguayas (como el mbeyú), tradición patagónica y cafetería de especialidad. Laura aporta innovación y tendencias; Adelia mantiene el contacto personal con los clientes.
Ambas atribuyen su continuidad a la hospitalidad y al vínculo con Plottier. “Es amor. No se puede explicar”, afirmó Adelia.
