El descubrimiento ocurrió en un campo privado del norte neuquino, cerca de la Ruta 40. El sitio contiene cientos de amonites de gran tamaño y una extensa concentración de restos fósiles distribuidos sobre varias hectáreas.
Un yacimiento con cientos de amonites gigantes y miles de fósiles marinos fue hallado en un predio privado cercano a Chos Malal, en el norte de Neuquén. El hallazgo se encuentra en la denominada Estancia Al Qaeda, propiedad de la familia Pessino, en una zona ubicada cerca de Pichi Neuquén y del acceso hacia la balsa Butrín, a pocos kilómetros de la Ruta Nacional 40.
Según personas que recorrieron el lugar, existen ejemplares de moluscos extintos que alcanzan entre 1,20 y 1,50 metros de diámetro. El descubrimiento fue difundido por el guía de trekking Alberto “Beto” Fuentes, quien llegó al sitio luego de recibir referencias sobre formaciones fósiles en la zona. “Acá en el Norte Neuquino hay muchísimos amonites, pero tan grandes y en semejante concentración nunca había visto”, afirmó durante una entrevista radial. También explicó que el área cubierta por restos de este tipo abarca entre dos hectáreas y media y tres hectáreas.
Fuentes señaló que en el terreno existen más de 100 ejemplares gigantes y una cantidad mucho mayor de restos de menor tamaño. “Hay sectores donde prácticamente no podés caminar sin pisarlos”, describió. Los fósiles corresponden a antiguos moluscos marinos extinguidos hace millones de años y forman parte de los registros paleontológicos de la Cuenca Neuquina. “Los más grandes alcanzan aproximadamente un metro veinte o un metro y medio de diámetro”, indicó el guía.
El acceso al sitio requiere una caminata de varias horas por sectores de montaña. Según explicó Fuentes, el yacimiento se ubica a unos seis kilómetros y medio de la Ruta 40. “Después de unas tres horas y media caminando, subiendo lomas y atravesando rocas, lo encontramos”, relató. Actualmente, el guía es la única persona autorizada por la familia propietaria para ingresar con excursiones al lugar.
Los propietarios decidieron mantener bajo reserva la ubicación exacta del yacimiento debido al riesgo de saqueos o daños sobre el patrimonio paleontológico. “Gracias a Dios Neuquén tiene una ley que protege este patrimonio”, sostuvo Fuentes. Especialistas recordaron que la Ley Nacional 25.743 establece la obligación de denunciar este tipo de hallazgos para garantizar su preservación y estudio científico. Además, desde distintos sectores comenzaron a plantear la posibilidad de impulsar una figura de protección oficial para el área.
