Un empresario del rubro analizó cómo cambiaron los hábitos de las parejas y por qué el negocio se mantiene estable en la ciudad.
Los hoteles alojamiento de Neuquén capital mantienen una clientela estable pese a los cambios en las relaciones personales y el uso cada vez más frecuente de aplicaciones y tecnología. Así lo describió Juan Figueroa, propietario de dos complejos en la ciudad, quien analizó cómo impactan las nuevas dinámicas sociales sobre la denominada economía de los vínculos amorosos y los hábitos de las parejas.
El empresario señaló que las obligaciones laborales y personales modificaron las rutinas cotidianas y redujeron los tiempos disponibles para encuentros afectivos. Según explicó, la actividad presenta variaciones durante determinadas épocas del año, sobre todo en períodos vacacionales, cuando muchas personas dejan la ciudad y disminuye la concurrencia a este tipo de establecimientos.
“La gente anda con poco tiempo, el trabajo y las obligaciones de la vida no permiten que haya mucho lugar para el amor”, comentó Figueroa en diálogo con radio La Red Neuquén. El comerciante relacionó esa situación con los cambios culturales y tecnológicos que, según estudios internacionales, alteraron las formas de vinculación entre las personas y redujeron el contacto presencial en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
A pesar de ese contexto, el dueño de dos hoteles alojamiento afirmó que el movimiento comercial se mantiene relativamente estable en Neuquén. “En nuestros complejos tenemos un número de clientes bastante fijo, por fortuna sigue habiendo buen movimiento en el negocio”, sostuvo. También indicó que las vacaciones de verano e invierno representan los períodos de menor actividad debido a la salida de familias y parejas hacia destinos turísticos.
El propietario de hoteles alojamiento además se refirió a uno de los prejuicios más habituales asociados a este tipo de establecimientos. “Existe la creencia de que gente que asiste a albergues transitorios son infieles. En general observamos a muchas parejas ya establecidas que visitan nuestras instalaciones”, afirmó. Según explicó, gran parte de los clientes corresponde a parejas formales que buscan espacios de privacidad dentro de la ciudad.
Figueroa también analizó cómo evolucionaron las relaciones personales durante los últimos años y vinculó esos cambios con nuevas formas de convivencia y vínculos afectivos. El empresario señaló que crecieron las relaciones a distancia y los encuentros esporádicos o de corto plazo. El sector mantiene actividad constante durante gran parte del año, con bajas más marcadas en los recesos turísticos de verano e invierno.
