El gobernador Rolando Figueroa presentó un balance económico que destaca la cancelación de 750 millones de dólares de deuda pública y la nueva política de financiamiento exclusivo para infraestructura.
El Poder Ejecutivo de Neuquén canceló 750 millones de dólares de la deuda pública. El gobernador Rolando Figueroa presentó un balance económico de las arcas provinciales, con el objetivo de reducir el pasivo financiero para liberar recursos destinados a Salud, Educación y Seguridad.
La proyección oficial indica que, para el cierre del presente ejercicio, la provincia habrá saldado casi el 50% de la deuda total recibida al inicio de la gestión. Figueroa señaló que este resultado surgió de la eliminación de gastos y de una administración transparente de los fondos públicos.
El gobernador cuestionó el origen de la deuda por los compromisos tomados en periodos anteriores, y subrayó que la mitad del pasivo heredado se utilizó para cubrir gastos corrientes y salarios en lugar de financiar proyectos de inversión. Indicó que ahora el financiamiento externo solo se admite si su destino final es la ejecución de infraestructura básica o la mejora de las condiciones de los préstamos ya existentes.
Al intentar ordenar las cuentas, el Ejecutivo Provincial argumentó que podrá aprovechar para lanzar nuevas herramientas de fomento, como las líneas de créditos hipotecarios para la construcción y refacción de viviendas. Al reducir la carga de los intereses financieros, el Estado busca recuperar capacidad operativa para atender las demandas habitacionales de la comunidad.
La gestión provincial ratificó que no comprometerá la estabilidad mediante el uso de préstamos para gastos operativos. La política de austeridad pretende asegurar que cada compromiso financiero asumido tenga un impacto directo en el desarrollo de la infraestructura regional. «Si nosotros tomamos un financiamiento, es para hacer obra. No rifamos el futuro de ninguna manera», sentenció el gobernador.
