Residentes cercanos al Paseo de la Costa reiteran su reclamo ante la persistente contaminación acústica generada por escapes antirreglamentarios y música alta durante los fines de semana.
Cada fin de semana, grupos de motociclistas y automovilistas se reúnen en los accesos de Linares y Río Negro, donde permanecen hasta la madrugada. La comunidad del barrio Belgrano señaló que la contaminación acústica impide el sueño normal de niños y adultos en el sector. Los ruidos provienen específicamente de caños de escape antirreglamentarios y música con volumen excesivo.
Según el testimonio de los habitantes, las concentraciones de más de treinta rodados atraviesan las calles internas antes de instalarse en los estacionamientos. La preocupación aumenta ante la falta de operativos de control que prevengan estas situaciones de manera efectiva.
Carina Leiva, presidenta de la comisión vecinal, encabezó el reclamo por la falta de soluciones ante los ruidos constantes en el área. La referente barrial explicó que la situación empeora con el consumo de alcohol en el espacio público y la permanencia de personas hasta altas horas.
Exigen que el paseo adquiera un carácter peatonal para restringir el ingreso vehicular durante los horarios de descanso. La falta de presencia policial durante los incidentes más recientes motivó el inicio de nuevas gestiones institucionales. Leiva advirtió que los llamados de los frentistas no reciben respuesta oportuna por parte de las autoridades de seguridad.
Sobre esta situación, la dirigente vecinal aseguró que las motos no son el conflicto en sí, sino el fuerte sonido que emiten. El plan de acción de los damnificados incluye reuniones con funcionarios de Seguridad, personal de la Comisaría y representantes municipales. También prevén la presentación de firmas ante la Defensoría y la intervención de la subsecretaría de Medio Ambiente para aplicar sanciones.
