Un fallo judicial en Cipolletti resolvió un caso familiar, permitiendo los viajes internacionales del joven y otorgando a la madre el ejercicio exclusivo de la responsabilidad parental, tras constatar el abandono por parte del padre.
Una jueza de Cipolletti resolvió habilitar los viajes al exterior de un adolescente hasta que alcance la mayoría de edad. Según la sentencia, podrá hacerlo en compañía de su madre o de la persona que ella designe. La decisión se enmarca en una causa que también abordó aspectos centrales de su identidad y entorno familiar.
El expediente describió que el joven creció bajo el cuidado exclusivo de su madre desde la separación de la pareja. En ese período, el vínculo con el padre se vio prácticamente interrumpido, con ausencia de contacto y falta de cumplimiento de las obligaciones alimentarias.
Durante el proceso intervinieron distintos organismos. La Defensoría de Menores de Cipolletti participó con un dictamen en el que sostuvo que se encontraba acreditada una situación de «absoluta indiferencia» por parte del padre, encuadrándola en la causal de abandono prevista en la normativa civil vigente.
También se incorporaron informes escolares y técnicos. Desde la institución educativa se informó que la madre fue la única referente adulta del adolescente, sin registros de participación del padre en su trayectoria escolar. Equipos interdisciplinarios señalaron que el joven no se identificaba con el apellido paterno y lo asociaba a experiencias negativas, mientras que el apellido materno representaba su principal referencia identitaria.
El padre, pese a estar debidamente notificado, no se presentó en el proceso, un elemento que fue considerado por el tribunal al momento de resolver.
Con ese conjunto de pruebas y dictámenes, la magistrada dispuso la privación de la responsabilidad parental del padre y otorgó el ejercicio exclusivo a la madre. Además, ordenó la supresión del apellido paterno y la incorporación del apellido materno en la documentación correspondiente.
En el mismo fallo, quedó incorporada la autorización para que el adolescente pueda salir del país, tal como había sido solicitado, cerrando así un caso atravesado por la reconstrucción judicial del vínculo familiar y la definición de su situación jurídica.
