La provincia vecina estableció un sistema de sanciones diferenciadas según la gravedad de la infracción, con el objetivo de hacerlo más justo y razonable, manteniendo los controles viales.
El Gobierno de Río Negro implementó un nuevo sistema de multas por exceso de velocidad que reduce hasta un 71% los valores y establece sanciones diferenciadas según la gravedad de la infracción. La medida fue oficializada mediante el Decreto 365/26, impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck.
Hasta ahora, cualquier infracción implicaba una sanción fija de 350 Unidades Fijas, equivalente al valor de 350 litros de nafta premium, lo que representaba cerca de $700.000. Con el nuevo esquema, las infracciones leves reciben sanciones menores, mientras que las más graves mantienen penalidades más elevadas.
Desde la Agencia Provincial de Seguridad Vial de Río Negro aclararon que la reducción de multas no implica una flexibilización de los controles. Los radares continúan operativos en rutas nacionales y provinciales, y todos los dispositivos están señalizados para garantizar transparencia y prevención. Los controles se concentran en sectores de alto tránsito o zonas urbanas.
El nuevo sistema apunta a equilibrar la seguridad vial con sanciones más acordes a cada situación. Desde el Gobierno provincial remarcaron que el objetivo central sigue siendo el mismo: reducir riesgos y cuidar vidas en las rutas, pero con reglas más claras y penalidades que reflejen la gravedad real de cada infracción.
