La provincia presentó la primera de cinco unidades aéreas no tripuladas que serán utilizadas por la Dirección de Fauna para vigilancia en áreas rurales, protegidas y de difícil acceso, optimizando los operativos con tecnología de monitoreo remoto.
Como parte de las acciones de modernización en el territorio, este martes se presentó la primera de cinco Unidades Aéreas No Tripuladas (UAV) adquiridas con recursos provinciales. Serán operadas por personal de la Dirección Provincial de Fauna para garantizar la vigilancia en zonas rurales, áreas protegidas y regiones de difícil acceso.
Los drones permiten una respuesta más ágil ante situaciones que requieren intervención inmediata, sin depender exclusivamente de la presencia de personal en campo, gracias a su capacidad de operación remota y alto grado de autonomía. Mediante planes de vuelo programados, las unidades pueden ejecutar misiones completas de forma automatizada.
De la demostración participaron el ministro de Seguridad, Matías Nicolini; la secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna; el director de Fauna, Nicolás Lagos y representantes de la empresa proveedora.
Lagos manifestó que la incorporación de drones constituye «una herramienta más de control y ayuda al guardafauna, porque de esta manera se pueden abarcar ríos, lagos y caminos complejos. Además, facilita el trabajo nocturno y da seguridad al personal». Explicó que «cuando no teníamos drones, necesitábamos 20 o 30 guardafaunas para controlar un área. Ahora esos 20 o 30 agentes supervisan lugares mucho más extensos».
El director destacó las posibilidades tecnológicas: «Podemos visualizar situaciones de riesgo como incendios y actuar junto a la policía, también ayudar en búsqueda y rescate». A partir de los controles intensivos, «hemos bajado muchísimo el índice de infracciones. El cazador furtivo sabe que no es tan fácil, porque hay muchos controles», añadiendo que en el caso de pesca las infracciones disminuyeron en un 40 por ciento.
Según el representante de la firma proveedora, el dron responde a un sistema automático con misiones programadas. Cuenta con cámara térmica, cámaras auxiliares de visión nocturna, un alcance de hasta 10 kilómetros en zonas sin interferencia y una autonomía de vuelo de 30 a 35 minutos. Su radio de acción puede extenderse hasta 45 kilómetros desde el punto de origen.
El monitoreo se realiza en tiempo real desde un Centro de Control, donde se reciben datos georreferenciados y material visual de alta precisión. Esto permite una toma de decisiones más eficiente, basada en información actualizada.
Entre las aplicaciones principales se destaca la protección de la fauna y los recursos naturales, mediante el control de actividades ilegales como la caza y la pesca furtiva. Asimismo, los drones serán utilizados en la detección temprana de focos de incendio y podrán aplicarse en tareas de seguridad y ordenamiento del tránsito en eventos masivos.
