A 60 kilómetros al oeste de Añelo, el cañadón de Las Cárceles ofrece formaciones rocosas erosionadas, un importante valor geológico y un creciente atractivo para el turismo de naturaleza.
En la zona de Los Chihuidos, a unos 60 kilómetros al oeste de Añelo, se encuentra el cañadón conocido como Las Cárceles. Este lugar presenta un paisaje caracterizado por bardas y laderas erosionadas que forman paredes naturales de color amarillento, creando un entorno distintivo en la geografía del centro neuquino.
Las formaciones, descritas por especialistas como nichos de erosión con forma romboidal, son el resultado de procesos naturales como el viento y el agua a lo largo de siglos. El sitio forma parte del anticlinal de Los Chihuidos, una de las estructuras geológicas más relevantes de la provincia de Neuquén.
Además de su valor paisajístico, el área ha sido objeto de interés científico y minero. Desde la década de 1950, la Comisión Nacional de Energía Atómica estudió su potencial de uranio, especialmente en la formación Rayoso, manteniéndose aún como una zona de interés geológico.
En la actualidad, Las Cárceles se ha convertido en un punto de interés para actividades como el senderismo y el turismo de naturaleza. Los visitantes pueden recorrer el cañadón, acceder a miradores naturales y, con frecuencia, observar el vuelo de cóndores sobre el valle. El paisaje, a menudo comparado con una versión patagónica y más pequeña del Cañón del Colorado, ofrece una experiencia de inmensidad y silencio.
Este rincón de Neuquén, alejado de los lagos y bosques más conocidos, muestra otra faceta de la Patagonia, definida por la roca, el viento y horizontes abiertos, consolidándose como un atractivo natural y geológico de la provincia.
