La acuicultura neuquina celebra un logro internacional de relevancia: la trucha de la provincia ha comenzado a abrirse paso en los exigentes mercados de Estados Unidos. Este avance se concretó tras la participación de representantes del sector en la prestigiosa feria Seafood Expo North America, celebrada en Boston a principios de marzo, donde el producto fue exhibido ante compradores globales.
La calidad del agua, el sello distintivo
El éxito de la trucha neuquina en el exterior no es casual. Su principal ventaja competitiva radica en las condiciones únicas de los embalses donde se cultiva, principalmente Alicurá y Piedra del Águila. Estas aguas poseen un estatus sanitario privilegiado, caracterizado por la ausencia de enfermedades que afecten a los salmónidos.
Esta particularidad permite que la cría de los peces se realice sin necesidad de tratamientos complejos o uso intensivo de medicamentos, un aspecto que es altamente valorado por los mercados más exigentes del mundo y que cumple con rigurosos protocolos de seguridad alimentaria.
Una cadena productiva consolidada
La industria no se limita a la cría. Neuquén cuenta con una cadena productiva integrada que asegura calidad y trazabilidad. Actualmente, nueve pisciculturas operan de forma activa, complementadas por centros de producción de ovas en localidades como Aluminé y Junín de los Andes.
El proceso continúa en plantas de faena y procesamiento ubicadas en Piedra del Águila y Aluminé, lo que posibilita el despacho directo del pescado ya fileteado o procesado. Para garantizar los estándares, la provincia también dispone de un centro cuarentenario en Santo Tomás, donde se verifica la condición biológica de cada ejemplar antes de su comercialización.
Proyección de crecimiento y potencial
Con una cosecha anual que actualmente abastece la mayor parte del consumo y exportación de salmónidos en Argentina, las proyecciones para el sector son ambiciosas. Los estudios técnicos indican que la capacidad de los embalses permitiría escalar la producción desde las actuales 7.500 toneladas hasta unas 27.000 toneladas en el futuro.
Este crecimiento potencial posiciona a la trucha neuquina no solo como un producto de nicho de alta calidad, sino como un recurso económico con capacidad para generar mayor empleo y divisas para la provincia, consolidando a Neuquén como un referente acuícola a nivel internacional.
