Defensa y Justicia, bajo la conducción técnica de Mariano Soso, ha encontrado una identidad de juego clara que lo posiciona como uno de los equipos más sólidos y atractivos del campeonato. Con un esquema que prioriza la posesión del balón y la construcción desde atrás, el «Halcón» es el único invicto en su grupo, con cuatro triunfos y siete empates, y uno de los máximos goleadores con 15 conquistas.
Un estilo que evoca épocas pasadas
La propuesta de Soso, a menudo analizada más allá de los simples resultados, apuesta por un fútbol de toque y gambeta que muchos asocian con el estilo tradicional argentino. Este enfoque ha encontrado en Defensa y Justicia un terreno fértil, con jugadores que se adaptan a sus demandas tácticas. La dupla central experimentada de David Martínez y Emiliano Amor, junto a la creatividad en el medio campo, son pilares fundamentales de este sistema.
La revelación del ataque
En el plano ofensivo, el nombre que más resuena es el de Juan Manuel Gutiérrez Freire. El joven uruguayo, de 24 años y procedente de la ciudad costera de Atlántida, llegó a préstamo y rápidamente se ha convertido en un jugador clave. Hábil, veloz y con buena definición, puede desempeñarse como extremo por ambas bandas, mediapunta o incluso como delantero centro.
Sus números respaldan su impacto: tres goles y dos asistencias en la temporada. Su último tanto fue una obra de arte en la victoria 2-0 ante Unión, donde recuperó un balón en mitad de la cancha, emprendió una carrera imparable y definió con clase en un contragolpe ejecutado con un hombre menos. Anteriormente, ya había dejado su marca en la goleada 5-2 ante San Lorenzo, anotando un gol de primera intención y provocando un penal.
Una carrera con proyección internacional
Gutiérrez se formó en Danubio de Uruguay, donde debutó en 2018. Su talento lo llevó rápidamente al fútbol español, al Almería, aunque su adaptación transcurrió principalmente en el equipo filial. Tras pasar por Nacional de Montevideo y Boston River a préstamo, encontró en Defensa y Justicia la continuidad y confianza que necesitaba para explotar.
No es un desconocido para los ojeadores. A fines de 2019, el prestigioso diario británico The Guardian lo incluyó en su lista «Next Generation» entre las 60 mayores promesas del fútbol mundial. Además, vistió la camiseta de la selección uruguaya Sub-17, para la que disputó 21 partidos y convirtió seis goles.
Estudiante del juego
Lejos de los reflectores, Gutiérrez se define como un consumidor y estudiante permanente del fútbol. Declara observar con atención a delanteros de elite como Karim Benzema o Robert Lewandowski, así como a mediocampistas creativos como Bruno Fernandes. En el ámbito local, ha manifestado su admiración por el movimiento y la definición del ex River Plate, Matías Suárez.
Su entrega y calidad no han pasado desapercibidas para la hinchada de Florencio Varela, que ya corea su nombre al ritmo de «u-ru-guayo» en cada presentación. Con su préstamo vigente por una temporada, Juan Manuel Gutiérrez no solo es la gran revelación de un equipo que juega bien, sino también un jugador que está escribiendo un capítulo importante en su carrera.
