El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) atraviesa una situación de vulnerabilidad operativa debido a un déficit crónico de personal y una distribución presupuestaria que prioriza a contratistas externos, según denunció el delegado de la Junta Interna del organismo, Nicolás Lozdan. El dirigente sostuvo que esta realidad pone en riesgo la prestación del servicio esencial en toda la provincia.
Un déficit de personal que compromete la seguridad
Lozdan detalló que, en los últimos años, se acumularon alrededor de 250 jubilaciones que no fueron cubiertas con nuevas contrataciones. Esta merma en la planta permanente ha generado que los equipos de trabajo operen por debajo de los niveles mínimos de seguridad establecidos en los convenios laborales. Según el referente, las plantas de bombeo cuentan actualmente con solo tres personas por sector para cubrir todos los turnos de la semana, incluyendo días de descanso, lo que imposibilita cumplir con la guardia mínima de un operario por turno y afecta tareas esenciales.
Presupuesto y tercerización: el eje del reclamo
El delegado gremial cuestionó la distribución de los fondos que el Gobierno provincial asigna mensualmente al EPAS, que ronda los 5.000 millones de pesos. Afirmó que el 82% de ese monto se deriva hacia empresas tercerizadas, dejando solo un 18% para el funcionamiento directo del ente en toda la provincia. «Le dan más prioridad a las tercerizadas que al propio EPAS», aseguró Lozdan, calificando de «parche» una propuesta oficial de incorporar solo 25 nuevos agentes frente a la magnitud del déficit.
Deterioro en las condiciones laborales
La situación también se refleja en el día a día de los trabajadores. Lozdan denunció un marcado deterioro en las instalaciones por falta de mantenimiento y la ausencia de provisión de elementos básicos de limpieza y herramientas. «Los operarios deben costear sus propios elementos de labor e incluso traer herramientas de sus casas para poder trabajar», explicó. Si bien el gremio aceptó un cronograma para la entrega de ropa de trabajo correspondiente a 2025 y 2026, mantiene un reclamo urgente por la cobertura inmediata de las vacantes mediante concursos públicos.
La exigencia central es la recomposición de la planta funcional para garantizar la subsistencia del organismo y un servicio de agua y saneamiento seguro y eficiente para todos los neuquinos.
