Una resolución judicial ordenó prohibir la salida de dos niños de la provincia de Río Negro y mantener su centro de vida en la provincia, tras un pedido de la madre que buscaba evitar su traslado junto al padre.
La Justicia de Familia de El Bolsón intervino de manera urgente y ordenó impedir la salida de dos niños de la provincia de Río Negro, luego de una presentación realizada por su madre que buscaba evitar que fueran trasladados a más de 1.000 kilómetros junto a su padre. La resolución también prohibió modificar su centro de vida y dispuso una serie de medidas para garantizar su cumplimiento inmediato.
El conflicto se activó en las últimas horas, cuando la mujer acudió al fuero judicial al tomar conocimiento de que el progenitor tenía previsto concretar el viaje en forma inminente.
El planteo y la intervención judicial
En su presentación, la madre sostuvo que los niños se encontraban bajo el cuidado del padre y que existían conflictos previos vinculados al ejercicio de la responsabilidad parental. Según expuso, una de las hijas llevaba varios meses sin contacto con ella y ya habían intervenido organismos estatales en la situación familiar.
También afirmó que tomó conocimiento del posible traslado a través de audios enviados por el padre a otro de sus hijos, donde se comunicaba la decisión de mudar a los menores fuera de la provincia sin claridad sobre un eventual regreso.
Ante ese escenario, el juzgado entendió que la proximidad del viaje y el contexto del conflicto justificaban una respuesta inmediata. El Defensor de Menores intervino en el expediente y respaldó la solicitud.
La jueza interviniente consideró acreditado el vínculo filial y remarcó que ninguna de las partes puede decidir de manera unilateral un cambio de centro de vida, sino que debe existir acuerdo entre ambos progenitores o autorización judicial.
La resolución y las medidas adoptadas
En su fallo, la magistrada advirtió que un traslado de ese tipo podría afectar la estabilidad emocional, habitacional y familiar de los niños. También señaló que los desacuerdos entre adultos deben resolverse por las vías legales correspondientes y no mediante decisiones unilaterales que alteren la vida cotidiana de los menores.
Con esos fundamentos, ordenó prohibir la salida de los niños de Río Negro y mantener su centro de vida en la provincia. Además, dispuso comunicaciones urgentes a fuerzas de seguridad y organismos de control para asegurar el cumplimiento de la medida en caso de intentos de traslado.
