El Comité de Prevención de la Tortura presentó su informe anual sobre espacios de encierro en Neuquén, advirtiendo sobre hacinamiento, deficiencias en alimentación e higiene, y escasas mejoras pese a la emergencia carcelaria declarada por el Gobierno provincial.
El Comité de Prevención de la Tortura presentó su informe anual sobre la cárcel y otros espacios de encierro de Neuquén. El documento advierte sobre hacinamiento, deficiencias en alimentación, problemas de higiene y escasas mejoras pese a la emergencia carcelaria declarada por el Gobierno provincial.
Durante la exposición en la Legislatura provincial se dieron a conocer los resultados de los monitoreos efectuados durante el último año en comisarías, dependencias policiales y otros ámbitos de privación de la libertad. El trabajo también incluye recomendaciones y un diagnóstico general de la situación en distintas localidades neuquinas.
Néstor Giménez, referente del Comité Contra la Tortura en Neuquén, afirmó: “Hay pocas mejoras si comparamos el informe del 2024 con el 2025, y más si tenemos en cuenta que se decretó una emergencia carcelaria de parte del gobierno provincial”. El integrante del organismo sostuvo que las condiciones observadas mantienen problemas que ya habían sido señalados en relevamientos anteriores.
Entre los aspectos más preocupantes de la cárcel neuquina aparece la sobrepoblación en lugares de alojamiento para detenidos. “Lo que detectamos es un hacinamiento crítico en la mayoría de las comisarías y dependencias que albergan internos, en toda la provincia y no solo en la capital”, señaló Giménez.
El informe también identifica dificultades relacionadas con la salud, la higiene y el acceso a la alimentación. “Salud, higiene y trabajo son algunos ejes que son transversales más allá de la localidad o ciudad en la que nos situemos”, expresó el referente. Además, aseguró que el sistema “está delegando la comida y los elementos de higiene en las familias de los internos, que llevan todos estos elementos en las visitas” y agregó: “En el 98% de los casos, los presos se alimentan por sus familias. Las viandas que entrega el sistema se ponen ácidas y generan malestar en la salud de los internos”.
La situación de las mujeres detenidas forma parte de otro capítulo del informe sobre la cárcel provincial. Giménez indicó que en el año 2025 “tenemos 24 mujeres presas y cuatro de ellas con niños menores adentro de las cárceles”. También vinculó el crecimiento de esa población con el aumento de las detenciones por narcomenudeo.
