La prestación funcionaba en un complejo de Confluencia y fue suspendida esta semana.
Más de 100 adultos mayores de Neuquén dejaron de acceder a la pileta que formaba parte de las prestaciones cubiertas por PAMI. La suspensión se comunicó esta semana a los beneficiarios que asistían regularmente a las instalaciones de FIPAN, en el barrio Confluencia, donde se desarrollaban actividades acuáticas y recreativas destinadas a jubilados.
La interrupción de la pileta la confirmó Nieves Juárez, presidenta de la Asociación de la Tercera Edad de La Alborada, quien relató que los usuarios tomaron conocimiento de la medida cuando concurrieron a una de las jornadas habituales. En declaraciones a LU5, la dirigente señaló que el jueves era el último día que tendrían disponible el beneficio de PAMI, ya que el Gobierno Nacional decidió cortar con esta prestación que recibían los adultos mayores.
Según explicó Juárez, la actividad en la pileta se desarrollaba cuatro veces por semana y convocaba a más de un centenar de personas mayores afiliadas a PAMI. Además del ejercicio físico, el lugar funcionaba como un espacio de socialización. “Más allá de la pileta, que entramos 40 minutos, estamos tres horas y compartimos juegos, juegan al truco los hombres”, señaló. En ese sentido, sostuvo que la suspensión afecta aspectos vinculados al bienestar y a la vida social de los participantes.
La dirigente también manifestó su preocupación por otras dificultades que, según afirmó, enfrentan actualmente los afiliados de la Obra Social de Jubilados y Pensionados para acceder a distintas prestaciones. “No te podés hacer radiografía, tenés que sufrir para poder conseguir un turno médico”, indicó. Las declaraciones reflejan el malestar de un grupo de jubilados que considera que la medida forma parte de una reducción más amplia de servicios para los adultos mayores.
Respecto de alternativas para continuar con la actividad por cuenta propia, Juárez sostuvo que los costos resultan inaccesibles para gran parte de los beneficiarios. “Si vos vas a ir a una pileta, te sale 100, 80 o 90 mil pesos. Los abuelos que cobramos no lo podemos pagar”, afirmó. Hasta el momento no se informó sobre una prestación sustituta ni sobre la posibilidad de reubicar a los usuarios en otros espacios para continuar con las actividades acuáticas.
