Un proyecto de ley ingresó a la Legislatura provincial para establecer tolerancia cero frente a los ruidos molestos causados por vehículos con escapes adulterados, con multas, secuestro de caños y retención de vehículos reincidentes.
Un proyecto de ley para establecer tolerancia cero frente a los ruidos molestos causados por vehículos con escapes adulterados ingresó a la Legislatura provincial de la mano del diputado Alberto Bruno, de Fuerza Libertaria. La propuesta apunta a prevenir la contaminación acústica y contempla sanciones para motocicletas, automóviles y otros rodados que superen los límites sonoros permitidos.
La iniciativa también incorpora campañas de concientización, controles periódicos y cartelería específica en rutas, accesos urbanos y zonas turísticas. El texto plantea la colocación de señales indicativas en distintos puntos estratégicos de la provincia para reforzar las medidas de prevención y advertencia.
En los fundamentos del proyecto, el legislador sostuvo que la contaminación sonora “ha dejado de ser un mero inconveniente de convivencia para transformarse en un problema crítico de salud pública”. Además, advirtió sobre las consecuencias que producen los escapes modificados en el descanso de la población y en la integridad psicofísica de los habitantes.
La propuesta establece multas económicas, retención preventiva de vehículos, secuestro de caños antirreglamentarios e incluso inhabilitación provisoria para circular en casos de reincidencia vinculados a ruidos molestos. Según el texto presentado, los controles quedarían bajo coordinación del Ejecutivo provincial, la Policía y los municipios que adhieran a la normativa.
El proyecto también señala que el 85% de las infracciones vinculadas al exceso de ruido corresponde a motocicletas y vehículos de baja cilindrada con escapes modificados. En otro tramo del documento, Bruno afirmó que “Establecer un estándar de respeto por los límites sonoros es fundamental para preservar el entorno natural y la paz social que caracteriza a nuestra provincia Patagónica”.
Además, el legislador remarcó que otras jurisdicciones lograron reducir la reincidencia en un 70% mediante regulaciones estrictas contra los ruidos molestos y destacó el impacto negativo que provoca el exceso de ruido sobre la actividad comercial, los espacios públicos y el turismo. El proyecto prevé el secuestro de caños de escape antirreglamentarios y la inhabilitación provisoria de conductores reincidentes.
