Un informe de la Universidad Nacional del Comahue revela que el 34,5% de los nuevos alumnos tiene empleo. La edad promedio ronda los 25 años.
La Universidad Nacional del Comahue registró durante el último año un crecimiento en la cantidad de ingresantes que estudian y trabajan de manera simultánea. Según un informe elaborado por la Secretaría de Planeamiento y Desarrollo Institucional de la UNCO, el porcentaje de nuevos estudiantes con empleo pasó del 31,6 por ciento en 2024 al 34,5 por ciento en 2025. El relevamiento también reflejó un incremento en el número de estudiantes que representan la primera generación universitaria dentro de sus familias.
Los datos surgen de las publicaciones de Síntesis Estadística elaboradas por el área que conduce Christian Lopes. En el informe de la UNCO correspondiente a 2024, los estudiantes que declararon trabajar tenían una edad promedio de 24 años y, en su mayoría, cumplían jornadas inferiores a las 20 horas semanales. Para 2025, la edad promedio ascendió a casi 25 años y se mantuvo la tendencia de empleos de media jornada o carga horaria reducida.
La medición de este año incorporó además un análisis por unidades académicas dentro de la UNCO. Entre las sedes y facultades con mayor porcentaje de ingresantes que trabajan aparecen el Centro Regional Universitario Zapala, la Facultad de Humanidades, el Complejo Universitario Regional Zona Atlántica y Sur, la Facultad de Ciencias de la Educación y Psicología y el Centro Regional Universitario San Martín de los Andes. En contraste, las facultades de Ciencias Marinas, Ingeniería, Lenguas e Informática registraron porcentajes inferiores al promedio general.
El estudio también detectó un aumento en la cantidad de estudiantes que llegan a la universidad sin antecedentes familiares en educación superior. En 2024, el 54,7 por ciento de los ingresantes pertenecía a primeras generaciones universitarias, mientras que en 2025 el porcentaje alcanzó el 55,8 por ciento del total. El dato refleja cambios en el perfil social de quienes acceden a carreras universitarias en la región.
La combinación entre empleo y formación académica aparece cada vez con más frecuencia entre los estudiantes que ingresan a la universidad pública. El informe vincula esta situación con el contexto económico actual y con la necesidad de sostener ingresos mientras se cursan carreras de grado. A la vez, los números muestran una mayor llegada de jóvenes que encuentran en la educación superior una posibilidad de acceso que antes no había estado presente en sus familias.
