Una familia con dos hijos quedó en la calle tras no poder afrontar un aumento del alquiler que pasó de 700 mil a 1,2 millones de pesos. Ambos padres trabajan en empleos informales.
La crisis habitacional en Rincón de los Sauces volvió a quedar expuesta luego de que una familia quedara en la calle tras no poder afrontar un fuerte aumento del alquiler. El concejal Walter Zozaya denunció que los valores inmobiliarios alcanzaron cifras millonarias y aseguró que cada vez más vecinos atraviesan dificultades para acceder a una vivienda en la localidad petrolera.
La familia Sagal Cruz permanece desde hace cuatro días a la intemperie en la zona de Belgrano y Rawson, cerca del puente de hierro del barrio Libertad. Según relató el edil, la pareja y sus dos hijos, una adolescente de 13 años y un joven de 18 que estudian en la localidad, quedaron con todas sus pertenencias afuera luego de no poder afrontar el incremento del alquiler de la vivienda donde residían.
“Pagaban entre 600 y 700 mil pesos, pero en pocos días se lo llevaron a un millón doscientos mil. Una locura”, expresó Zozaya. También explicó que ambos adultos trabajan de manera informal para sostenerse económicamente. La mujer realiza tareas de limpieza por horas y el hombre vende tortas fritas durante la madrugada antes de hacer changas vinculadas a la construcción.
El concejal sostuvo que la situación en Rincón de los Sauces se agravó durante los últimos años por el impacto indirecto de la actividad petrolera y el crecimiento descontrolado del mercado inmobiliario. Según indicó, muchas empresas alquilan complejos completos para trabajadores que llegan desde otras provincias, situación que redujo la oferta disponible y elevó considerablemente los precios para los vecinos de la ciudad.
“Hay compañeros que están pagando tres millones de pesos por viviendas prefabricadas de dos habitaciones”, afirmó Zozaya. Además, cuestionó el reparto de los beneficios económicos vinculados a Vaca Muerta y remarcó: “La gente de Rincón de los Sauces la está pasando muy mal”. El edil también aseguró que comerciantes y pequeñas empresas atraviesan una situación compleja por los costos que existen en la localidad.
La familia afectada recibió algo de leña y una promesa de ayuda económica para conseguir alquiler, aunque hasta el momento no apareció una vivienda acorde a los ingresos que poseen. La pareja continúa instalada en cercanías del barrio Libertad junto a sus hijos y todas sus pertenencias.
