Veterino Cofre, un vecino de 77 años de Buta Ranquil, enfrenta una situación habitacional crítica debido al avanzado deterioro de su vivienda de adobe. Vecinos solicitan asistencia urgente.
La situación habitacional de Veterino Cofre, un vecino de 77 años, generó preocupación en Buta Ranquil debido al estado crítico de su vivienda. La construcción edificada con ladrillos de adobe tiene grietas profundas en su estructura y una debilidad extrema en el techo ante las inclemencias climáticas.
Viviana Ponce, vecina de la zona, encabezó el pedido de auxilio para evitar un accidente ante la inminencia de nuevos temporales de viento en el norte neuquino. El deterioro de la vivienda obligó al propietario a colocar puntales de madera en las paredes interiores como medida de refuerzo temporal.
Cofre reside sin compañía y carece de suministro de leña para enfrentar las temperaturas bajo cero que caracterizan a la temporada invernal en la región. El temor al derrumbe es constante, especialmente tras las alertas meteorológicas que ponen en riesgo la estabilidad de la propiedad.
Los pedidos de asistencia para la reparación o sustitución de la vivienda llegaron a las oficinas de acción social locales sin obtener respuestas concretas hasta la fecha. La única alternativa que mencionaron las autoridades implicó un traslado con condiciones sobre la titularidad del terreno, propuesta que el hombre rechazó por temor a perder su patrimonio.
El grupo de vecinos que acompaña al jubilado habilitó el contacto telefónico 2942-336618 para canalizar la solidaridad ciudadana y coordinar posibles donaciones. La prioridad del grupo es obtener materiales de construcción o una unidad habitacional modular que garantice un techo seguro de manera inmediata.
Los habitantes de la zona destacaron que la integridad física del adulto mayor depende de la rapidez con la que se ejecute una intervención edilicia. La comunidad local espera que la difusión del hecho active la intervención de organismos provinciales para asegurar un hábitat digno y seguro. Por el momento, la solidaridad vecinal es el único sostén de este ciudadano que espera pasar el invierno bajo una estructura que no represente un peligro para su vida.
