El gremio bancario neuquino advierte que la entidad reduce sucursales y fuerza retiros voluntarios, afectando a empleados y clientes, especialmente jubilados.
El sindicato de bancarios de Neuquén denunció que el Banco Macro avanza con el cierre de sucursales en la provincia y ejerce presión sobre empleados para que acepten desvinculaciones bajo la modalidad de retiros voluntarios. El reclamo también apunta a la reducción de la atención presencial, una situación que, según el gremio, afecta especialmente a jubilados y clientes con dificultades para utilizar canales digitales.
Durante una entrevista radial, el secretario general adjunto del sindicato de bancarios de Neuquén, Adrián Medina, explicó que la entidad financiera modificó el esquema de atención al público y concentró la actividad en áreas comerciales. Según detalló, la sucursal ubicada en la ruta, en el Bajo, cerrará aproximadamente en junio y toda la atención se trasladará al edificio de calle Juan B. Justo.
El sindicalista advirtió que el cambio reducirá la atención presencial y generará complicaciones para usuarios habituales del sistema financiero. “El banco está limitando la atención únicamente a los canales de venta, dejando afuera principalmente a todos los jubilados”, sostuvo Medina.
El representante gremial remarcó que muchos clientes no cuentan con acceso a servicios digitales o enfrentan dificultades para realizar operaciones mediante aplicaciones y plataformas virtuales. También señaló que el cierre de sucursales afecta especialmente a personas mayores y sectores vulnerables.
El dirigente sindical además denunció prácticas internas vinculadas con el control del rendimiento laboral de empleados. Medina afirmó que el gerente zonal Fernando Tabora creó “grupos de WhatsApp denominados ‘sobra y no sirve’ y ‘sirve y no sobra’” para clasificar al personal según objetivos comerciales. De acuerdo con el gremio, quienes quedaban incluidos en el primer grupo pasaban a ser considerados candidatos para desvinculaciones o retiros voluntarios impulsados por la empresa.
En otro tramo de la entrevista, Medina hizo referencia al cierre de la sucursal de Choele Choel, en Río Negro. “El cierre de sucursal dejó cinco compañeros sin trabajo”, afirmó el dirigente al recordar que las negociaciones para evitar esa decisión se extendieron durante casi un año. También cuestionó las condiciones de los acuerdos ofrecidos a trabajadores y señaló: “Los funcionarios de los bancos se aprovechan del miedo al personal para que adhieran a retiros de fondos de jubilación”.
El sindicato indicó que el retiro voluntario promovido por el banco contempla el cobro del “70% de lo que tendría que cobrar como indemnización” y permite pagos “en 10 cuotas”. Desde la organización gremial reclamaron que la entidad “desista de esas actitudes” y deje de “apretar y meter miedo a la gente”. Por el momento, el sindicato no anunció medidas de fuerza y mantiene un seguimiento sobre la situación en las sucursales de Neuquén y Río Negro.
