El secretario general del Sindicato de Petroleros Privados encabezó la inauguración de una sede en Añelo, donde aclaró que no buscará una postulación personal y que el objetivo es crear un partido que evite designaciones arbitrarias.
Centenares de personas se congregaron en el barrio La Meseta de la localidad de Añelo para asistir a la inauguración de una nueva sede política de Fuerza Neuquina y Federal. El acto estuvo encabezado por el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados, Marcelo Rucci, quien estuvo acompañado por el adjunto Ernesto Inal y la diputada provincial Daniela Rucci.
El encuentro marcó el inicio formal de un espacio que busca representar de forma directa los intereses de los empleados del sector. Durante su discurso, el dirigente gremial aclaró que no busca una postulación personal para los próximos comicios y que el objetivo central es la creación de un nuevo partido político que evite las designaciones arbitrarias. «Yo no voy a ser candidato. Vengo a decirles a ustedes que van a tener una oportunidad», manifestó.
El líder petrolero tomó distancia de las estructuras partidarias nacionales y enfatizó la autonomía de su construcción territorial en la provincia. Afirmó que su postura se mantiene ajena a las grietas tradicionales de la política argentina para centrarse en los problemas cotidianos de la región. «Yo no me paro ni en el kirchnerismo, ni en el macrismo, ni en el mileísmo. Me paro en la realidad», sentenció Rucci sobre la identidad de este nuevo partido.
Por su parte, Ernesto Inal resaltó el crecimiento de la participación femenina en la industria hidrocarburífera bajo la actual conducción. El dirigente recordó que la gestión logró elevar el número de mujeres en la actividad, que pasó de 700 a más de 5.000 trabajadoras en solo cuatro años. Sostuvo que el acceso a estos puestos de decisión se basó exclusivamente en la idoneidad y el esfuerzo personal, y reclamó una autocrítica constructiva para encarar los desafíos económicos actuales.
Finalmente, el referente sindical ratificó que la regla interna del armado político prohíbe el beneficio propio de la cúpula gremial sobre el resto de los ciudadanos. «Ninguno de nosotros va a ser candidato. El que quiera estar se lo tiene que ganar», concluyó Rucci en el cierre del lanzamiento del nuevo partido.
