Vecinos de distintos barrios de Neuquén denuncian la presencia de vehículos en desuso ocupados por personas en situación de calle, lo que genera problemas de convivencia, higiene y seguridad.
Los reclamos por autos abandonados que funcionan como refugio para personas en situación de calle volvieron a instalarse en Neuquén, con denuncias vecinales que apuntan a problemas de convivencia, higiene y seguridad en distintos barrios. La presencia de vehículos en desuso, ocupados de manera permanente, se repite en varios sectores y expone una problemática que se mantiene en el tiempo sin resolución inmediata.
Uno de los casos más visibles se ubica en la esquina de Montevideo y Bahía Blanca, donde vecinos aseguran que desde hace aproximadamente dos meses una persona reside dentro de un Peugeot 207 estacionado en la vía pública. El vehículo permanece siempre en el mismo lugar, con las ventanillas cubiertas por telas y otros elementos que impiden observar el interior. Según relataron frentistas, la persona que ocupa el rodado utiliza espacios cercanos a viviendas particulares para realizar sus necesidades, situación que generó malestar entre quienes viven en la zona. También indicaron que realizaron denuncias ante la Policía y la Municipalidad, aunque hasta el momento no se concretó una intervención que modifique la situación.
El fenómeno también se replica en el Paseo de la Costa, donde otro vehículo abandonado se encuentra ocupado en un contexto vinculado a la situación de calle. En ese sector, cerca de Prefectura, un Renault 4L permanece estacionado desde hace más de tres meses y, de acuerdo con testimonios, varias personas duermen en su interior de manera habitual. Quienes transitan por el lugar describen que el automóvil presenta características similares al otro caso: ventanillas cubiertas, cartones que bloquean la vista y una acumulación de objetos en el techo, elementos que reflejan el uso del vehículo como espacio de resguardo improvisado ante la falta de alternativas habitacionales.
Desde el Municipio informaron que la remoción de estos rodados no puede concretarse cuando están ocupados por personas en situación de calle, ya que en esos casos se requiere la intervención de la Policía y de la Justicia mediante una denuncia formal. Mientras tanto, el área de Ambiente retira entre 30 y 35 vehículos por mes que no presentan ocupantes y son trasladados a un predio municipal, donde pueden ser recuperados por sus dueños tras el pago de un canon que oscila entre 40 mil y 60 mil pesos.
