La Federación de Taxistas de Neuquén presentó un pedido formal ante el Concejo Deliberante para modificar la normativa sobre la antigüedad máxima de los vehículos, con el objetivo de aliviar la carga económica del sector.
La Federación de Taxistas de Neuquén presentó un pedido formal ante el Concejo Deliberante para modificar la normativa vigente sobre la antigüedad máxima de los vehículos. El referente de la organización, Fabián Palazzo, explicó que la intención es extender el plazo permitido de circulación de las unidades amarillas para aliviar la carga económica de los propietarios.
Según el dirigente, el contexto financiero actual impide renovar las flotas en los tiempos establecidos por las ordenanzas municipales debido al alto valor de los automóviles nuevos. El pedido para que los taxistas puedan utilizar sus rodados durante 12 años surge como una respuesta directa a la suba constante de los insumos básicos, especialmente el combustible.
Palazzo señaló que la caída de los ingresos en la población general disminuyó la demanda del servicio, lo que vuelve casi imposible cumplir con los plazos de renovación actuales. «Hacer el cambio de 10 a 12 años es una manera de amortizar los gastos permanentes», manifestó el representante gremial al describir la compleja situación de la actividad.
La competencia con las plataformas digitales es otro factor que motiva el reclamo de los taxistas ante las autoridades locales. El sector denunció que la falta de regulación sobre las aplicaciones móviles genera una desigualdad de condiciones, ya que los conductores profesionales deben afrontar el pago de impuestos y tasas específicas.
Al respecto, Palazzo cuestionó la presencia de servicios ilegales que no permiten una competencia transparente y agregó que el transporte público de pasajeros también afecta la rentabilidad del sector. Los trabajadores del volante manifestaron dificultades para acceder a las líneas de financiamiento oficiales destinadas al recambio de unidades.
Aunque el Gobierno provincial anunció créditos a través del Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (IADEP), muchos conductores encuentran obstáculos burocráticos para obtener estos beneficios económicos. Los representantes del gremio aseguraron que, pese a los anuncios públicos, no se registraron acciones concretas que reduzcan la presión fiscal sobre los titulares de licencias en la capital provincial durante el último período.
La propuesta legislativa comenzará su tratamiento en las comisiones del Concejo Deliberante para evaluar la viabilidad técnica y de seguridad vial. Los impulsores del proyecto esperan que el cuerpo deliberativo considere la realidad económica de la ciudad antes de emitir un dictamen final. De aprobarse la medida, los prestadores del servicio obtendrían un margen de dos años adicionales para continuar con sus vehículos actuales, siempre que cumplan con las revisiones mecánicas obligatorias exigidas por la municipalidad.
