La obra de infraestructura, clave para la conectividad sur y el saneamiento hídrico, ya completó su estructura principal y avanza en los trabajos finales.
La obra del Puente Anaya se encuentra cada vez más próxima a su inauguración. Ya se completaron las losas de la estructura y las defensas laterales, mientras las cuadrillas actuales trabajan en las veredas y la conexión de los servicios públicos de agua, gas y electricidad.
La estructura facilitará el desplazamiento de los residentes hacia la zona sur y será determinante ante posibles desbordes de agua durante temporales de lluvias. Su funcionamiento será fundamental para el plan de saneamiento del Arroyo Durán y la recuperación del brazo Todero, un cauce que permanece obstruido desde el año 1972.
La intervención restituye la dinámica hidráulica original del río Limay en su interacción con el tejido urbano consolidado. Se trata de una deuda histórica en infraestructura hídrica para un sector de la ciudad de Neuquén que continúa expandiéndose.
El cronograma de trabajo estipula un plazo de 472 días para la entrega definitiva de la estructura a la comunidad. La empresa ARCO SRL ganó la licitación pública e inició las actividades en el terreno en junio de 2025. La resolución de las líneas de media tensión y las losas de aproximación son los últimos pasos previos a la habilitación del tránsito vehicular y peatonal.
