La Municipalidad, junto a Defensa Civil, realiza capacitaciones en barrios para promover el uso seguro de artefactos de calefacción durante el invierno.
La Municipalidad de Neuquén reforzó el plan de prevención de accidentes por monóxido de carbono, que incluye capacitaciones en distintos barrios. El objetivo es reducir los riesgos de intoxicación durante el invierno, cuando aumenta el uso de artefactos de calefacción en los hogares de la ciudad.
La iniciativa, coordinada por la Dirección Provincial de Defensa Civil, busca minimizar los riesgos durante los días de bajas temperaturas. Se realizan charlas informativas en distintos sectores, con participación de vecinos convocados por comisiones vecinales e instituciones barriales.
El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que se genera por combustiones incompletas y puede afectar el sistema respiratorio sin presentar señales visibles. El riesgo aumenta en ambientes cerrados sin ventilación adecuada.
Durante las capacitaciones se abordan los distintos métodos de calefacción utilizados en los hogares, como leña, gas natural, gas envasado y electricidad. El propósito es identificar prácticas seguras y advertir sobre el uso inadecuado de dispositivos como estufas, braseros, salamandras y hornos.
El subsecretario Francisco Baggio advirtió sobre la peligrosidad del monóxido de carbono en el uso cotidiano de estos equipos: «Son equipos que requieren especial atención y un uso responsable, porque presentan cierta complejidad en su funcionamiento». Además, indicó: «Hoy la gente ya sabe que no se debe usar el horno para calefaccionar. Es un error frecuente que puede tener consecuencias graves».
Precisó que ante síntomas como mareos, náuseas o palidez se debe ventilar el ambiente, retirar a la persona afectada y comunicarse con la línea 103 para recibir asistencia inmediata.
