Ante especulaciones sobre un posible rol en la escena nacional, el gobernador de Neuquén afirmó que su último cargo será la primera magistratura provincial, priorizando la consolidación del modelo de gestión local.
Analistas políticos han comenzado a mencionar al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, entre las figuras con proyección de cara al escenario electoral de 2027. Esta mirada externa se sustenta en la gestión provincial, que exhibe indicadores económicos destacados en un contexto nacional complejo.
Figueroa ha resaltado la autonomía financiera de Neuquén, señalando que el 85% de los recursos provinciales son generados internamente. Este esquema se combina con un proceso de desendeudamiento y un plan de inversiones en infraestructura, vinculado principalmente al desarrollo de Vaca Muerta.
En una reciente entrevista para un medio nacional, se le consultó directamente sobre la posibilidad de que su proyecto político trascendiera los límites provinciales. La respuesta del mandatario fue clara y contundente: «Toda mi vida trabajé para ser gobernador… No tengo ningún otro paso para dar. Para mí va a ser mi último cargo».
Ante la insistencia del entrevistador, Figueroa reafirmó su postura, poniendo en valor su rol actual: «Me formé para ser gobernador, estoy feliz de serlo». De esta manera, mientras algunos sectores especulan con una proyección a nivel nacional, el gobernador enfatiza su decisión de concentrar sus esfuerzos en la administración y el desarrollo de Neuquén.
