La provincia recibió un nuevo lote de vacunas para reforzar la campaña de invierno, que ya supera las 31 mil dosis aplicadas. Las autoridades sanitarias destacan una alta demanda y detallan los grupos prioritarios.
Esta semana arribaron 11.360 dosis de vacunas antigripales a Neuquén, compuestas por 2.240 adyuvantadas y 9.120 para personas adultas. Con este envío, la campaña provincial supera las 31 mil dosis aplicadas. Se espera que este viernes ingresen otras 8.640 vacunas para adultos.
El ministro de Salud, Martín Regueiro, explicó: «Algunas vacunas se están distribuyendo y otras llegan hoy. Eso nos permite también hacer la parte de logística, porque también hay un montón de cuestiones de trazabilidad o distribución a los centros de salud que son muy estrictas». Además, afirmó: «La gente se está vacunando más que nunca. Superamos en un 30% la cantidad de vacunas antigripales colocadas para esta época». También señaló que los envíos desde Nación llegan «a cuentagotas».
La vacunación es gratuita en todos los establecimientos del Sistema Público de Salud y puede aplicarse junto con cualquier otra vacuna del calendario.
Grupos prioritarios
Quienes deben vacunarse primero son: personas gestantes en cualquier momento del embarazo; puérperas si no se vacunaron durante la gestación; niños y niñas de 6 a 24 meses; mayores de 65 años; personal de salud y esencial; y personas entre 2 y 64 años con factores de riesgo (como enfermedades crónicas o inmunocompromiso). Estas últimas deben presentar orden médica o acreditar la patología.
Objetivo de la campaña anticipada
La campaña se adelantó para responder a la circulación de una nueva variante de influenza en el país y al inicio temprano de la temporada de virus respiratorios. Se busca asegurar una protección oportuna antes del pico de transmisión y atenuar el posible impacto de las variantes H3N2, que, si bien no se asocian a cuadros más graves, son más contagiosas y podrían generar mayor demanda en los servicios de salud.
Una baja cobertura de vacunación podría derivar en mayor ocupación de camas, aumento de derivaciones, reprogramaciones de prácticas y un incremento en los costos del sistema sanitario neuquino.
