El árbitro oriundo de Andacollo fue designado para integrar el cuerpo arbitral del próximo Mundial, noticia que fue celebrada por su comunidad y familia.
La designación del árbitro neuquino Darío Herrera para representar a Argentina en el próximo Mundial de Fútbol 2026 fue recibida con gran alegría en su localidad natal, Andacollo, departamento Minas.
Herrera, quien comenzó sus estudios arbitrales a los 18 años y se formó en diversas canchas del interior del país, cumplió así su aspiración de llegar a la máxima cita del fútbol internacional. Su madre, Esther Ovalle, relató el esfuerzo familiar detrás de su carrera: «Muy contentos, muy felices… él siempre nos decía ‘algún día voy a ir al Mundial’, y hoy se le cumplió».
Vecinos y amigos de la infancia destacaron la estrecha relación que el árbitro mantiene con sus raíces, su disciplina y su perfil trabajador como pilares fundamentales de su trayectoria. Estas cualidades le permitieron dirigir partidos de alta exigencia que lo llevaron a esta instancia.
La noticia oficial llegó mientras Herrera viajaba en avión, tras dirigir un partido en Perú. «Nos mandó la captura de la designación… y ahí nos enteramos. Nos pusimos a llorar abrazados», recordó su madre.
La región se unió en un festejo colectivo, resaltando la importancia de este logro para la identidad del norte neuquino. Andacollo espera ahora con expectativa el inicio del torneo mundialial para ver a uno de sus hijos en la escena global.
