El cuerpo legislativo aprobó la designación de la exsenadora neuquina como nueva representante diplomática en Ottawa, tras un debate donde se expusieron posiciones a favor y en contra.
El Senado de la Nación ratificó este miércoles a la exsenadora neuquina Lucila Crexell como nueva embajadora argentina en Canadá. La sesión, que contó con un extenso debate, culminó con la aprobación del pliego enviado por el Poder Ejecutivo.
Durante la discusión en el recinto, legisladores del oficialismo y bloques aliados destacaron la idoneidad de Crexell para el cargo y recordaron que causas judiciales en su contra fueron archivadas, lo que habilitó su postulación. La senadora Patricia Bullrich, defendiendo la designación, sostuvo que «la justicia dijo que no hubo corrupción» y que la exlegisladora «representó a su provincia y no al gobernador».
Por otro lado, senadores de la oposición, en particular del espacio peronista, expresaron sus críticas. La senadora Florencia López cuestionó las circunstancias de la postulación, vinculándola con apoyos políticos, y afirmó: «Este Senado no puede mandar a una embajadora denunciada». Desde la representación política de Neuquén, Julieta Corroza también manifestó su rechazo, apuntando contra la trayectoria de la funcionaria.
Con esta ratificación, se pone fin a meses de incertidumbre sobre el destino profesional de la dirigente neuquina. El Gobierno nacional busca, a través de esta designación, normalizar y fortalecer la relación bilateral con Canadá. El próximo paso administrativo requerirá que Crexell presente sus credenciales ante las autoridades canadienses para iniciar formalmente su gestión diplomática.
