El servicio de Hemoterapia del Hospital de Centenario se trasladó a un espacio renovado dentro del edificio central, mejorando la atención a donantes y pacientes. La incorporación de una nueva técnica permite ampliar las colectas externas a localidades de la región de Vaca Muerta.
El servicio de Hemoterapia del Hospital de Centenario consolidó su retorno definitivo al edificio central, dejando atrás la atención en una unidad móvil externa para instalarse en un sector renovado y estratégicamente diseñado. La licenciada en Hemoterapia, Diana Artiles, destacó que este cambio representa un salto de calidad fundamental para el equipo y la comunidad, superando las dificultades que generaban los climas extremos en el tráiler utilizado durante cuatro años.
La nueva ubicación, en el sector del ex consultorio 17, cuenta con una estructura ampliada que incluye una zona de espera adecuada, nuevas mesadas y un área específica de screening que optimiza la seguridad y la higiene en el proceso de donación.
Uno de los logros más significativos es la capacidad de dar respuesta a la demanda generada por el Corredor Vaca Muerta. Con la reciente incorporación de una cuarta técnica al equipo, el servicio ha logrado expandir su alcance territorial, realizando colectas externas de sangre en localidades como Añelo y Rincón de los Sauces, evitando que las familias de los pacientes deban viajar largas distancias.
En paralelo, las autoridades del hospital destacaron el crecimiento exponencial del centro asistencial gracias a la incorporación de tecnología de vanguardia y la consolidación de un equipo profesional multidisciplinario. La licenciada Laura Moretti, jefa de Instrumentadoras, señaló que la institución ha dado un salto cualitativo con la adquisición de nuevo equipamiento en áreas críticas como endourología, videolaparoscopía y ortopedia, permitiendo procedimientos de alta complejidad que antes no eran posibles en la localidad.
Además, el establecimiento concretó la recuperación de una vivienda institucional que permaneció fuera del uso sanitario durante dos décadas. Este espacio se convertirá en la base definitiva del Área Programa, permitiendo centralizar la logística y el trabajo de los agentes sanitarios de los diez nodos que integran la red local.
Por otro lado, con la incorporación de dos especialistas, el servicio de Fonoaudiología que funciona en el Centro de Salud Sarmiento 2 logró reducir las listas de espera y retomar estudios clave en neonatología e internación. La licenciada Felicitas Gutiérrez Maringer explicó que el servicio, que ahora cuenta con cuatro profesionales en planta, se organiza para dar respuesta a áreas críticas como audiología, fonoestomatología y deglución, y trastornos del lenguaje.
