La empresa Transportadora de Gas del Sur presentó un proyecto para construir un ducto de 573 kilómetros que transportará líquidos desde la cuenca neuquina hasta el polo industrial bonaerense, con una inversión estimada en 3.000 millones de dólares.
Transportadora de Gas del Sur (TGS) anunció un ambicioso proyecto para conectar la producción de la cuenca neuquina con el polo petroquímico de Bahía Blanca mediante un poliducto de gran escala. La iniciativa está vinculada al crecimiento productivo de Vaca Muerta, que genera un volumen creciente de líquidos asociados al gas.
El proyecto contempla una inversión de 3.000 millones de dólares y la construcción de un ducto de 573 kilómetros que unirá la planta de Tratayén, en Neuquén, con instalaciones en la costa bonaerense. El plan incluye el transporte de etano, propano, butano y gasolina natural provenientes de Vaca Muerta hacia una terminal preparada para exportar más de 3 millones de toneladas anuales.
La obra demandará unos 45 meses y prevé la generación de miles de puestos de trabajo entre empleo directo e indirecto. Este desarrollo se complementa con el oleoducto Vaca Muerta Sur, que permitirá evacuar petróleo desde Río Negro hacia la costa atlántica.
El polo industrial de Bahía Blanca, históricamente un nodo clave del comercio exterior, se encamina a convertirse en un hub energético de mayor peso. Allí se proyecta una planta de fraccionamiento con capacidad para 90.000 barriles diarios, junto con grandes tanques de almacenamiento y sistemas de carga para exportación.
En paralelo, empresas como Seabird Argentina ya operan en ese corredor logístico, coordinando importaciones de materiales críticos para la industria. El traslado de equipamiento desde puertos hasta los yacimientos implica recorridos de más de mil kilómetros, lo que exige planificación detallada y precisión en los tiempos.
La complejidad logística es uno de los grandes desafíos del desarrollo energético. Muchos de los equipos necesarios para la actividad no se fabrican en el país, por lo que deben ser importados y transportados hasta destinos remotos. En ese esquema, cada demora puede impactar en los costos operativos y en el ritmo de producción.
A este escenario, impulsado por el crecimiento de Vaca Muerta, se suma el impulso del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, que brinda mayor previsibilidad a proyectos de largo plazo. Esta herramienta permite transformar planes en obras concretas, lo que a su vez genera una demanda más clara para el sector logístico.
