El municipio de San Carlos de Bariloche implementó una resolución que prohíbe el desarrollo de ciertas actividades en calles y semáforos sin autorización, con el objetivo de reducir riesgos y ordenar el espacio público.
El intendente de San Carlos de Bariloche, Walter Cortés, firmó la resolución 772-I-2026 que prohíbe la actividad de limpiavidrios, cuidadores de autos, vendedores ambulantes y artistas callejeros en la vía pública sin autorización. La normativa, que ya comenzó a aplicarse, alcanza a quienes realicen malabares o acrobacias en semáforos, intersecciones y calzadas, en el marco de un endurecimiento de los controles en espacios de circulación vehicular.
Según explicaron desde el municipio, la decisión se apoya en el Código Contravencional de Río Negro y tiene como objetivo “ordenar el espacio público” y reducir situaciones que puedan representar un riesgo para peatones y conductores.
El subsecretario de Seguridad, Carlos Bais, indicó que cerca del 60% de las personas notificadas proviene de otras ciudades y se encuentra de paso en la región. Además, justificó los controles al señalar que existen numerosos reclamos vecinales. “La calle es para transitar, no es el lugar para vender cosas, hacer malabares o que se acerque una persona con una guitarra”, sostuvo.
Desde el municipio también remarcaron la presencia de personas que exigen pagos por estacionar en el radio urbano, una práctica que buscan erradicar con esta medida. La iniciativa forma parte de una política local orientada a reforzar el control del espacio público y limitar actividades informales en zonas de alto tránsito.
