La designación de la ex senadora neuquina Lucila Crexell como embajadora argentina en Canadá dio un paso decisivo este martes. La comisión de Acuerdos del Senado aprobó su pliego, allanando el camino para su tratamiento en el recinto de la Cámara Alta. El respaldo contó con los votos del oficialismo, sus aliados y un sector del peronismo.
Una designación que llega con polémica
La propuesta de Crexell, sobrina del ex gobernador Jorge Sapag, no estuvo exenta de debate. Durante la sesión, la discusión se centró menos en su idoneidad para el cargo diplomático y más en los antecedentes políticos que rodean su nominación. La oposición, en particular el bloque kirchnerista, intentó bloquear la designación.
El fantasma del voto a la Ley Bases
El principal cuestionamiento surgió a raíz del rol de Crexell durante la votación de la Ley Bases en el Senado. La ex legisladora por Neuquén aportó el voto decisivo número 37, que permitió la sanción de la iniciativa oficialista en medio de una paridad de 36 votos. Este hecho fue celebrado públicamente por el Gobierno nacional.
Desde la oposición se denunció que su designación responde a una «devolución de favores» por parte de la Casa Rosada. Incluso, durante el debate de la ley, circularon acusaciones –luego desactivadas– de que habría negociado su apoyo a cambio de una embajada en la UNESCO.
Defensa y críticas en la comisión
Frente a los señalamientos, Lucila Crexell defendió su postura. «He actuado conforme a mis principios y no he incurrido en ninguna actitud contraria a la honorabilidad», argumentó la neuquina, al fundamentar su acompañamiento a la iniciativa gubernamental.
Por el contrario, voces opositoras fueron contundentes. El senador por Chubut Carlos Linares (Unidad Popular) calificó el proceso como «un escándalo» y utilizó la frase «tarda pero paga» en referencia al gobierno de Javier Milei. Desde el peronismo no oficialista, se llegó a afirmar que «me daría vergüenza asumir ese cargo».
Próximos pasos
Con el dictamen favorable de la comisión, el pliego de Crexell quedó listo para ser tratado en el recinto del Senado. Se espera que su confirmación definitiva se concrete en las próximas sesiones, dado el respaldo con el que cuenta en la Cámara Alta. De ser aprobada, la ex senadora asumiría una de las representaciones diplomáticas más importantes de Argentina en América del Norte.
