Los dos pilotos que hicieron viajes en helicóptero a la mansión de Pilar que se le atribuye al tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino, declararon como testigos en la causa penal y dijeron que nunca llevaron personas al lugar.
Fuentes judiciales informaron a Clarín que los pilotos declararon como testigos -bajo juramento de decir verdad- ante el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky luego de que se detectó que fueron los profesionales que hicieron unos 60 viajes a la mansión.
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El helicóptero llega a la mansión de Pilar vinculada con Tapia y Toviggino.
El objetivo de las declaraciones era conocer quiénes eran los pasajeros para así poder tener más información sobre los verdaderos dueños de la propiedad. Las fuentes consultadas señalaron que a los pilotos se les preguntó si en caso que les muestren fotos de dirigentes de la AFA podían reconocerlos como eventuales pasajeros y contestaron que no.
«Si los veo por la calle no reconozco a los pasajeros que transporté», declaró uno de ellos. «Si no se consignaron pasajeros fue porque no había pasajeros», respondió otro cuando se le preguntó por qué no estaban los nombres de las personas en las planillas.
Los profesionales señalaron que en general no tienen vinculación con los pasajeros. Pero aclararon que además a la mansión en Pilar no llevaron a personas y que muchos vuelos fueron de práctica para los que los contrató la empresa Flyzar.
Los pilotos declararon como testigos bajo juramento de decir la verdad. Si no lo hicieran y se comprueba se les puede abrir una causa penal por falso testimonio.
Las fuentes consultadas señalaron que hay otras medidas de prueba en marcha para obtener más información sobre los vuelos a la mansión. De hecho, la normativa establece que el dueño de un helipuerto debe llevar un registro de los dueños en un libro. Cuando la propiedad fue allanada ese libro no se encontró.
El helicóptero es operado por la empresa Servicios y Emprendimientos Aeronáuticos SA -conocida como Flyzar- y perteneciente a Gustavo Carmona. Esa compañía fue contratada por la AFA para que realice el vuelo que llevó a la selección argentina al mundial de fútbol de Rusia en 2018.
La mansión de 105 mil metros cuadrados tiene un haras, un galpón en el que había 54 vehículos de lujo y colección, piscina, cancha de paddle y un helipuerto. Peritos oficiales tasaron la propiedad en 17 millones de dólares -en la escritura figura que se compró en mayo de 2024 por 1.800.000 dólares- y el valor del helipuerto es de 85 mil dólares.
A través de información de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), la justicia detectó el helicóptero y a los pilotos y los citó como testigos.
Luciano Pantano y su madre Ana Lucía Conte son quienes figuran como dueños de la mansión pero ninguno de los dos tiene la capacidad económica declarada para ser los propietarios de la casa ni de los 54 vehículos de lujo y colección que se encontraron en el lugar y que también están a su nombre, al igual que una casa en una country de Pilar. Todo figura a nombre de «Real Central S.R.L», empresa de la que Pantano y Conte figuran como dueños.
La sospecha es que en rigor son prestanombres de los verdaderos dueños. Y allí aparece el nombre de Toviggino. Cuando la propiedad fue allanada se encontró un bolso de la AFA y una plaqueta de Barracas Central, el club del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, a nombre de Toviggino. Además, las cédulas azules de los vehículos que se encontraron estaban a nombre de familiares del tesorero de la AFA.
Por otra parte, Pantano tenía una tarjeta corporativa de la AFA con la que hacía gastos mensuales cercanos a los 50 millones de pesos. Entre ellos, los Telepase de los vehículos y servicios de luz de propiedades ajenas a la AFA. El juez Aguinsky suspendió la tarjeta.
