lunes, 15 julio, 2024
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Shock en la Quinta de Olivos por los informes confidenciales sobre Loan

«Venite a Olivos y me contás todo”, le pidió Javier Milei a Patricia Bullrich, el martes, apenas el Presidente llegó de Praga. Habían hablado al menos tres veces durante la estadía de Milei en Europa. El tema excluyente entre ellos era el que domina la conversación pública desde hace dos semanas: el misterio por la desaparición de Loan Danilo Peña, el nene de cinco años que fue con su familia a un almuerzo a la casa de su abuela, en una zona rural de 9 de Julio, Corrientes, y no volvió a verse después de irse caminando con amigos hacia un naranjal. Se supone. Porque, a medida que pasan las horas, la causa pega vuelcos inesperados y desde lo más elemental hasta lo más complejo parece estar probado y, al mismo tiempo, no.

Hace 48 horas que el Gobierno provincial y el nacional tenían la información de que se venía un presunto desenlace fatal. Algún miembro judicial les había adelantado la hipótesis del accidente y de que el cuerpo podía estar ocultado en un campo. Ayer, al conocerse el testimonio ante la Justicia de la tía del nene, Laudelina Peña, aquella presunción cobró fuerza y el caso tuvo el último sacudón: la mujer contó que Loan fue atropellado por una camioneta que manejaba el ex marino Carlos Pérez, acompañado por su esposa, la ex funcionaria municipal María Victoria Caillava y que más tarde ambos se deshicieron del cuerpo.

En la cúspide de la Casa Rosada, pese a la tragedia que asoma, parecieron tomaron aire. En esos despachos se había debatido hasta qué punto era conveniente involucrarse en un suceso tan extraño y con posibilidades de arrastrar costos políticos. “Hay que ir a fondo”, acordaron Milei y Bullrich. El Gobierno hizo entonces una gran puesta en escena para tratar de hallar a Loan. “Tenemos que encontrarlo”, se repetía. Faltaba agregar algo. El miedo que nadie quería confesar, ni los investigadores ni la política: que el chico apareciera, pero sin vida. Es lo que podría ocurrir en estas horas.

Bullrich asistió el mismo martes a la Quinta presidencial con mapas con fotos satelitales, anotaciones, rastrillajes, informes de científicos, testimonios de los familiares y tesis propias basadas en lo que había hablado con los fiscales. También con un croquis de inteligencia de las relaciones entre cada uno de los seis detenidos. Durante dos horas, Milei escuchó las hipótesis con perplejidad. Las hipótesis y las quejas: la ministra cree que la Justicia provincial perdió doce días y que a los fiscales de Goya, Guillermo Barry y Juan Carlos Castillo, los sobrepasó la causa. Eso los habría llevado a acelerar su resolución de que Loan había sido raptado con fines de explotación. El caso pasó entonces a mano de la Justicia federal.

Bullrich prometía enviar buzos, personal de monte, equipos radiológicos para revisar el estómago de los animales, temerosa de que Loan hubiera sido víctima de un puma o de un yacaré. El último anuncio, el de los equipos radiológicos, generó burlas en las redes sociales. Aunque no lo dijo en público, era una sospecha que también tenía el gobernador correntino, Gustavo Valdés. Las especulaciones estaban basadas en lo que les dijeron baqueanos que conocen la zona: uno de ellos recordó el caso de un puma que se comió a un nene cerca de una laguna. Entre los consultados había este tipo de razonamientos y hasta posiciones mucho más delirantes: no solo Catalina, la abuela de Loan, hablaba de que a la víctima se la había llevado el pombero, una especie de duende o espíritu de la cultura guaraní.

“Pasamos de teorías inverosímiles a que todos nos creamos que somos Sherlock Holmes”, afirmaron en el entorno de Valdés. En la gobernación se vivieron momentos de dramatismo, no solo por la no aparición de Loan, sino por los efectos colaterales. Un ejemplo: con la viralización de la desaparición y los canales de noticias transmitiendo en vivo casi todo el día, en 9 de Julio los padres de nenes de la misma edad dejaron de mandar a sus hijos al jardín de infantes. “Nuestros nenes dicen que tienen miedo de que los roben”, le transmitieron a los funcionarios de Valdés. Hubo que enviar psicólogos y asistentes sociales a los colegios.

La versión llegó al Ejecutivo. Mientras diseñaban el operativo para ayudar en la búsqueda, que incluía la participación de agentes del FBI, desde algunos despachos políticos se presionaban a los responsables judiciales del caso. “Hay que quebrar a algún protagonista para que se arrepienta. Libertad o cien años de cárcel”, se oía.

“Pongamos todos los recursos que hagan falta, pero no nos olvidemos de que la responsabilidad en un hecho así es de las provincias. Este es un país federal”, le dijo Milei a Bullrich. El giro en la investigación de las últimas horas provocó nuevos contactos entre ellos. Al primer mandatario le causó indignación la especulación que hizo la oposición. “Son miserables”, lanzó en Olivos.

Milei había regresado entusiasmado de su gira por Europa, pese a las críticas que empiezan a lloverle de su rivales, que le cuestionan su predilección a salir con demasiada frecuencia del país. Se trató de su decimocuarto periplo desde que asumió el cargo, lo que constituye un récord desde 1983. El líder libertario siente algo parecido a lo que le pasaba a Mauricio Macri en los primeros meses de 2016: por momentos experimenta más reconocimiento fuera que dentro del país. En España volvió a sentirse como si jugara de local. “Vengo dos veces más y me eligen presidente”, dijo un poco en chiste y otro poco no tanto frente a interlocutores españoles.

El jefe de Estado volvió a atravesar días de alegrías y desazones. El Congreso, al fin, le dio las herramientas que buscaba con la aprobación de la Ley Bases. Es cierto que de aquellos 664 artículos de la versión original quedaron 238, pero, aun así, significó una victoria que estaba esperando con ansiedad. Lo que no llegó fue una reacción de euforia de los mercados. Como si le fueran corriendo la raya de la meta al Gobierno, los bonos de la deuda y las acciones argentinas en Wall Street tuvieron un cierre negativo. El riesgo país aumentó a 1.456 puntos y el dólar libre, que se incrementó 6 % en lo que va de junio, casi no tuvo modificaciones.

La situación incentivó una conferencia de prensa por parte del ministro de Economía, Luis Caputo, y del presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Ambos intentaron llevar certidumbre. Dijeron que el período del déficit fiscal cero quedó atrás y que ahora impulsarán la “emisión cero”, como parte de la segunda etapa del “plan de estabilización”.

En cambio, pusieron paños fríos a la salida del cepo, que pertenecería a la tercera etapa, y no pusieron fecha. Como informó Clarín el domingo pasado, en el Ministerio de Economía sí manejan un tiempo para la eliminación definitiva de las restricciones cambiarias. Lo prevén para poco antes de fin de año, siempre que antes se produzca un nuevo acuerdo con el FMI. Caputo y su equipo tienen prohibido hacer proyecciones. Santiago Caputo, el gurú de La Libertad Avanza, sigue de cerca ese proceso para que nadie se salga del libreto. Tan de cerca que el viernes, durante la conferencia de Caputo y Bausili, estuvo presente mientras respondían preguntas.

En los próximos días, Milei presentará a Federico Sturzenegger como ministro. Resta definir el nombre de su ministerio. Estará abocado a la desregulación de la economía. El Coloso, según el apodo de Milei, tiene en mente unas tres mil reformas que anticipan nuevas fricciones con el Congreso.

Además de no emitir más moneda y del programa que impulsará Sturzenegger, Milei apurará en el Parlamento el proyecto para penalizar con cárcel a quienes, durante o después de su administración, permitan la emisión de pesos. Al mismo tiempo, le ordenó a Caputo que prepare la baja del Impuesto País del 17,5% al 7,5% para agosto, cuando -se supone- quedará reglamentada la Ley Bases. Y charló con Bullrich y el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, sobre la necesidad de generar consensos para bajar la edad de imputabilidad de los menores a los 13 años. Todo es parte de lo que él llama la segunda fase de reformas.

En las próximas horas, durante una entrevista por TV, el Presidente le agradecerá a los legisladores del PRO por su colaboración legislativa. Entre los nombres podría haber varios que parecen cantados -Diego Santilli y Cristian Ritondo- pero también uno que causaría sorpresa: el de María Eugenia Vidal, una vieja amiga de Horacio Rodríguez Larreta.

Milei reformula a menudo su lista de amigos y enemigos. Entre los últimos hoy están al tope de la lista -además de varios periodistas y, desde el viernes, también el Foro de Periodistas Argentinos, al que calificó como “una vergüenza”- economistas de renombre que, hasta no hace tanto, eran elogiados por su ideología liberal. Ya no. Milei les puso a ellos un seudónimo cruel. Libertarados, los llama.

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