martes, 23 julio, 2024
InicioPolíticaBullrich rompió los códigos, Macri corre por derecha a Milei y hay...

Bullrich rompió los códigos, Macri corre por derecha a Milei y hay vida después de la Ley Bases

La crisis del PRO es la crisis del Gobierno

El PRO calienta motores para la recomposición del partido bajo la presidencia de Mauricio Macri, que por ahora navega sin luces. Interesa ponerle un ojo porque la crisis del PRO es una crisis del oficialismo. Ese partido es la principal fuerza de apoyo parlamentario y providente de funcionarios al gobierno de Milei. El peronismo y el radicalismo son fuerzas preexistentes al proceso actual. Vienen de atrás del tiempo y confían en que perdurarán en el futuro.

El PRO, en cambio, es una fuerza que nació ante nuestros ojos, y que puede morir en el tiempo de nuestras vidas. Milei se lo quiere comer, como el Dibu al que patea el penal. Es el eje doctrinario del actual oficialismo, que retomó las iniciativas del PRO, elaboradas para sus candidatos de 2023, y proveedor de centenares de funcionarios al gobierno. Su candidata a presidente del año pasado fue la primera incorporación del gabinete de Milei. Lo que ocurra con el PRO compromete seriamente el tinglado provisorio que ha montado este gobierno, que puede estallar como consecuencia de la puja feroz que libran Macri y Patricia Bullrich.

Patricia rompió los códigos

La crudeza del enfrentamiento no llega a las grandes tribunas, por el daño que puede hacerle al Gobierno, y de cuya suerte depende a su vez el PRO, según sus dirigentes. Esa pelea ya salpica las escalinatas de los tribunales, al conocerse la renuncia del viceministro de Seguridad.

Vicente Ventura Barreiro ocupaba el cargo como prenda del acuerdo Macri-Bullrich. Venía de ser el viceministro del área de Cristian Ritondo en la provincia de Buenos Aires (2015 en adelante, gestión Vidal). El enfrentamiento de Ritondo (hoy herramienta de Macri en Buenos Aires) con la ministro puso en crisis la estructura de Seguridad, el área que más prestigio tiene en las encuestas.

Hasta ahí seguían todos el manual del pactismo político. Pero la ministro denunció al renunciante ante la Oficina Anticorrupción por alguna presunta travesura con licitaciones. Este gesto de Bullrich quiebra un código áureo del oficio: en política nunca se llama a la policía. Es cierto que la OA es una la vidriera irrespetuosa más apta para el escrache que para la punición. Después de la indulgencia plenaria de un tribunal para los encartados en la causa Cuadernos, todo es posible.

Y Mauricio rompió el pacto

Macri es prudente en hablar en público y más de internas. Pero confiesa en privado a los suyos la firmeza del envión anti-Patricia. Al punto que ha decidido romper el pacto de convivencia que se reflejó en la presentación de lista única, que hizo a Macri presidente del partido.

Ese pacto incluía la designación de Bullrich como presidente de la asamblea partidaria. Este órgano tiene como fecha de reunión tentativa el 4 de julio, pero la convocatoria tambalea, porque Macri ha comenzado a reunir votos para despojar a Patricia de esa dignidad. Sus fieles dicen que Macri puede llegar a controlar un 75% de los asambleístas, muchos de los cuales en las internas partidarias respaldaron a Horacio Rodríguez Larreta. En los próximos 10 días los emisarios de Mauricio tienen que acercarle un nombre en reemplazo de Bullrich en la asamblea. Hay quienes miran hacia Néstor Grindetti.

Hay vida después de la Ley Bases

La denuncia de este pacto expresa el pensamiento que Macri vuelca en interminables reuniones. Espera a que salgan las leyes del Congreso para actuar, según el dictamen de que hay vida después de la Ley Bases. Se dio tiempo, además, para viajar fuera del país hasta que el sistema digiera los efectos de las dos leyes de esta semana. Uno puede ser que se precipite el envión opositor para voltear el DNU 70 en Diputados. También que prospere el trámite en el Senado del proyecto opositor de nueva movilidad jubilatoria que aprobó Diputados. Milei ha anunciado que lo vetará.

Es un desafío al poco poder que tiene, y no porque signifique un gasto fiscal perjudicial al equilibrio de las cuentas. Es más gravoso mantener el régimen de subsidios como los de Tierra del Fuego. Amenazar con un veto es un desafío a que el Congreso junte 2/3 de los votos para insistir. 2/3 es también una cifra embrujada: son los votos necesarios para un juicio político. Una prueba de prudencia política, algo que el Gobierno ha demostrado tener cuando el agua le llega al cuello. Si no, no tendría las leyes esta semana.

Milei desperdicia la oportunidad (Macri)

El recitativo de Macri ante los suyos insiste en que el gobierno de Milei desaprovecha el capital que le dio la sociedad. Palabras más, palabras menos, Macri dice que en 2015 le tocó a él gobernar otro país, que se resistía al programa de Juntos por el Cambio.

La Argentina de 2023 admite los padecimientos del ajuste y sostiene cierto apoyo en las encuestas a la figura del presidente. Milei, según esa mirada, desperdicia una oportunidad histórica. Se dedica a viajar por el mundo buscando oportunidades de aplausos por lo que él cree que es y no por lo que hace, y desatiende la gestión.

Un animador del cable le acercó a la ministra Pettovello, que quería conocerlo y explicarle lo que [no] hace y por qué [no] lo hace. El encuentro sólo aumentó su mirada crítica a la gestión, especialmente en esa cartera que reúne áreas conflictivas de cualquier gabinete -educación, desarrollo social, trabajo-. No resigna su apoyo al Gobierno por representar las «buenas ideas», pero cree que, si no se las aplica con eficiencia, protagonizará una nueva frustración. No quiere que el PRO, y menos con su presidencia, quede pegado a una aventura tan azarosa, a la que Bullrich quiere arrastrar al partido.

Lo corre por derecha

En las dos últimas semanas ha tenido reuniones con diputados que le acerca Ritondo en pequeños grupos, y parlamenta con operadores que campean por las provincias ajustando apoyos. Alguna percepción de esta mirada tuvieron en Chile los ex presidentes del grupo Libertad y Democracia. Fueron anfitriones de un homenaje a Sebastián Piñera, que murió el 6 de febrero pasado. Ese compromiso incluyó un almuerzo en la residencia de la familia Piñera con Eduardo Frei Ruiz-Tagle (Chile), Iván Duque (Colombia), Mario Abdo Benítez (Paraguay), Guillermo Lasso (Ecuador), Jorge Quiroga (Bolivia) y el ministro de Relaciones Exteriores de Gabriel Boric, Alberto van Klaveren. A su regreso desplegará su visión en una serie de reportajes ya comprometidos.

Esta semana comienza un tour FIFA que lo hace pasar de Madrid hacia Alemania para asistir a algunos partidos de la segunda ronda de la copa de la UEFA, con una extensión a otros de la Copa América. La cautela está a la altura del desafío: sabe que el Gobierno se le puede poner en contra si rompe con Bullrich. También cree que al Gobierno se lo puede correr por derecha. Toda una audacia.

Milei ahora pelea contra el reloj

La experiencia del primer semestre del Gobierno terminó por demostrar un triunfo de la política. El impulso de llevar al país al debate de todas sus malandanzas fue un salto de calidad importante que emprendió el arco de opinión que puso a Milei en la Presidencia. Su elección tuvo un solo mandato: desalojar del poder al peronismo como emblema del fracaso. La historia dirá si es así o no. «El secreto de la historia está en comprender, y no en juzgar«, decía Félix Luna.

La lección más importante de este período penitencial de aprendizaje es que el oficialismo propuso el DNU 70, y la jibarizada ley ómnibus, pero lo que sale este semana -si sale- es una ley confeccionada por el Congreso. Expresa la voluntad de una agenda que comparten las mayorías parlamentarias y, por sobre eso, la voluntad de los legisladores de gobernar si el Poder Ejecutivo no gobierna, o posterga la solución de los problemas heredados, mientras justifica sus empeños como parte de una imaginaria batalla cultural y propone un programa que no comprende a la totalidad de la sociedad. Su éxito es que los otros no vuelvan más, una señal demasiado elemental para un país en el cual la oposición sindicada en el peronismo sacó el 44% de los votos, la mitad del electorado.

Con las leyes logradas según quiso el Congreso, el Gobierno deja de pelear contra sus adversarios. De ahora en adelante, la pelea de Milei es contra el reloj.

Patagónicos en rebeldía

Hay tensión entre los sectores que confrontan sobre la letra final de los proyectos que se tratan esta semana en Diputados. Las provincias patagónicas insisten contra la reposición del impuesto a los ingresos, que el Gobierno quiere que le voten junto a Bienes Personales. Los moderados afirman que fueron aprobados en general por el Senado, aunque cayeron por pocos votos en la votación en particular.

En las últimas horas aportó argumentos contra el impuesto la provincia de Chubut, que estima que los trabajadores del petróleo pueden llegar a tener una merma del 43% de sus salarios con ese tributo. Lo consideran un agravamiento de la crisis en el sector, por la retirada de YPF de algunas zonas del golfo de San Jorge para concentrarse en Vaca Muerta. Gustavo Menna, vicegobernador de esa provincia y constitucionalista, afirma que la tradición constitucional protege, desde la Carta Magna de 1215, dos libertades, la de las personas y la de la propiedad. Por esa razón un impuesto debe tener el voto pleno de las dos cámaras, así como el Congreso no podría crear un delito penal con el voto de una sola cámara. Es también la razón de que no puedan haber DNU sobre materia penal ni tributaria.

La moratoria, póntela, pónsela

Otro debate que aflorará en la comisión de Presupuesto de este martes es por el pedido del Gobierno de que Diputados reponga el título VIII de la ley fiscal que dio de baja el Senado. Ese título contenía una reforma de la moratoria previsional y creaba la posibilidad de diferencias entre las jubilaciones con aportes y las que no lo tenían –el llamado PUAN-Plus. El oficialismo del Senado retiró esa cláusula, pero ahora el Gobierno quiere que la repongan. Si no ocurre, regirá la moratoria que dispuso el gobierno de Alberto Fernández, que vence en marzo próximo. Este cese puede provocar una avalancha de juicios, y por eso se buscó una fórmula intermedia.

La postura de Miguel Pichetto, a quien escuchan todos, es que eso no se puede hacer. Él ha recomendado que todo lo previsional sea objeto de una nueva ley que modifique el sistema y la sanee a futuro. Todos los bloques coinciden con el Gobierno y el FMI en que la sostenibilidad del sistema previsional es la base de la estabilidad de la Argentina. Por esa razón debería ser objeto de un acuerdo por encima de las diferencias.

¿Por qué lo escuchan a Pichetto? Porque su perfil de hombre de Estado mira las cosas siempre bajo la luz de quien cree en la posibilidad de ser gobierno. Un aporte, en un país en el cual hasta el Gobierno manifiesta desgano en la tarea de gobernar: no designa funcionarios, cuando lo hace no los cuida, y a cada rato dice que su misión es destruir el Estado. Frivolidades sólo posibles en el país del recurso abundante que alimenta todas las utopías imaginables.

Más Noticias