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Fórmula 1: Verstappen aprovechó el abandono de Leclerc para ganar el GP de España y mandar en el Mundial

Mucha tela para cortar dejó el Gran Premio de España, sexta fecha del calendario de la Fórmula 1. En una carrera que tuvo de todo -abandonos inesperados, desperfectos en los coches, adelantamientos, despistes, toques y estrategias para todos los gustos- Max Verstappen se recuperó después de un arranque complicado y terminó ganándole en pista a sus rivales, a los problemas de su Red Bull y a su propia frustración, para firmar su cuarta victoria de la temporada, la tercera consecutiva. Así, el neerlandés se transformó en el nuevo puntero del campeonato, desplazando al segundo lugar a Charles Leclerc, que llegaba como líder y poleman del fin de semana, pero terminó abandonando por un inconveniente técnico en su Ferrari.

En tanto, el heptacampeón Lewis Hamilton volvió a sonreír con su Mercedes, incluso sin llegar al podio. Es que el británico cayó al anteúltimo lugar tras un toque con Kevin Magnussen en la primera vuelta, pero hizo una carrera brillante, con una gran estrategia de neumáticos, protagonizó una remontada impresionante y terminó cruzando la meta en quinto lugar. Y, tal vez más importante, no se lo vio renegar demasiado con el porpoising, que tantos dolores de cabeza le venía dando a él y a su equipo.

Leclerc, que desembarcó en Cataluña con 19 puntos más que Verstappen, fue el gran protagonista en la primera mitad de la prueba, en la que las altas temperaturas (el termómetro de pista marcaba 49° C al momento de la largada) jugaron un papel importante en el desgaste de los neumáticos. En un autódromo repleto, con casi 122 mil personas en las tribunas, el monegasco defendió bien la punta en el arranque, cuando un agresivo Verstappen intentó robársela en la primera curva, y lideró con comodidad y una ventaja que llegó a ser de más de 30 segundos en el 18° giro.

Mientras, el neerlandés sufría al volante de su Red Bull. Primero, porque las fuertes ráfagas de viento de la curva 4 del circuito catalán le hicieron perder el control del auto en la vuelta 9 y despistarse, quedando cuarto, detrás de Leclerc, George Russell y su compañero Sergio Pérez. Y porque cuando empezó a presionar para recuperar posiciones, el DRS no le respondió.

Aunque desde el box de la escudería austríaca le aseguraban que ese sistema no registraba problemas, lo cierto es que el neerlandés no podía activarlo todas las veces que quería. “No podemos ni siquiera hacerlo trabajar. Es increíble”, se quejaba por radio.

Frustrado, pero sin rendirse, Mad Max consiguió escalar otra vez al tercer lugar a pesar de las intermitencias en el funcionamiento de su DRS y algunos inconvenientes por mantener su auto dentro de los límites de las pistas (un problema que tuvieron también otros pilotos). Y en la vuelta 28, se le abrió el camino.

Es que Leclerc, que parecía invencible, empezó a perder potencia en su Ferrari y tuvo que abandonar. “Iba todo bien y luego simplemente se rompió y perdió potencia por completo. Una pena. Aunque saco muchas cosas positivas de este fin de semana, no podemos permitirnos que esto ocurra muchas veces durante la temporada”, comentó decepcionado el de Ferrari. 

Verstappen fue a la caza del primer lugar, del que terminó adueñándose definitivamente con una mano de su compañero. Porque Pérez, que también hizo un carrerón, tenía un gran ritmo en su auto y se había adueñado de la punta. Pero cuando el neerlandés se colocó segundo y empezó a levantar el rendimiento, desde la escudería austríaca, le ordenaron: “Si es más rápido, dejalo pasar”. Checo obedeció; el vigente campeón quedó adelante y, ya sin problemas en su auto, se dedicó a cuidar ese lugar hasta cruzar la meta.

Red Bull se llevó un 1-2, con récord de vuelta de Pérez incluido, volvió a colocar a Verstappen en lo más alto del campeonato y se trepó además a la punta del mundial de constructores.

“Mi DRS no funcionaba, lo que hizo todo muy complicado. Fue un comienzo difícil pero un buen final. Estoy muy feliz de ganar y también muy feliz por Checo. Un gran resultado para el equipo”, aseguró Verstappen.

Aunque no fue todo color de rosas para Red Bull. Pérez, que sentía que tenía auto para ganar y siempre dijo que está en la F1 para pelear por las victorias, se fue bastante molesto por esa orden de ceder la punta. “Estoy contento por el equipo, pero después tenemos que hablar”, tiró por radio tras el final. ¿Se habrá roto la armonía en la escudería austríaca?

Más allá de ese malestar de su compañero, para el neerlandés fue un domingo redondo, porque no solo se anotó su 24° triunfo en la categoría reina, sino que terminó de revertir un comienzo de campeonato complicado. Esos 50 puntos de desventaja que tenía respecto de Leclerc en la tabla de posiciones tras las primeras tres citas del año, se transformaron ahora en una diferencia de seis a su favor.

Sonrisas en el podio, ¿tensión en el box? Pérez no quedó contento con la orden de cederle la punta a Verstappen y avisó: “Tenemos que hablar”. Foto EFE/Alejandro García

Y aunque recién se corrieron seis fechas del campeonato, por lo que ocurrió en las últimas tres, parece que el monegasco ya no tiene margen de error, justo en la previa del Gran Premio que se correrá en su casa el próximo fin de semana.

Un respiro para Mercedes

Mercedes también terminó a pura sonrisa en Cataluña, donde volvió a ser protagonista. Porque Russell se subió al tercer escalón del podio y sigue sin bajar del top 5 en lo que va de la temporada. Pero además porque Hamilton fue “El Piloto del Día”, distinción que le otorgaron los fanáticos en la votación que abre la categoría al final de cada Gran Premio.

El heptacampeón firmó una recuperación descomunal. Tras un toque con Magnussen en la largada, sufrió el pinchazo de un neumático, tuvo que entrar a boxes y cayó hasta el 19° lugar. Al volver a pista, incluso deslizó la idea de abandonar. “Yo salvaría el motor. Lo siento chicos”, le dijo a su equipo. Pero al final, siguió en pista.

Gracias a su talento al volante, algunas muy buenas maniobras y una gran estrategia de neumáticos, fue remontando poco a poco hasta el cuarto lugar. En esa posición marchaba a falta de una vuelta, cuando una fuga de agua hizo que su Mercedes empezara a levantar temperatura. Desde el box le dijeron que aflojara el ritmo para poder terminar. Entonces fue superado por Carlos Sainz y finalizó quinto.

Y aunque no llegó al podio, fue uno de los grandes ganadores de la jornada, porque se fue de España con la tranquilidad de saber que el trabajo que está haciendo con su equipo va por buen camino. Todavía le falta para darle pelea a los Red Bull y a los Ferrari, pero el panorama a futuro ya no es tan gris como hasta hace algunas semanas. 

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