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En Hurlingham. Cómo un chalet de barrio se hizo cómodo y cool

La casa que la diseñadora y acuarelista botánica Mila Argañaras y su novio eligieron para vivir era una pequeña gema a ser pulida. La propiedad es parte de un chalet antiguo que se dividió en un local y dos viviendas: una en la planta alta y, esta, en planta baja. Había pertenecido a una pareja bastante mayor y estaba llena de yeites de otra época, como los revestimientos de maderas oscurísimas.

“Hicimos muebles a medida y con las alfombras, delimitamos espacios con calidez”, dice Mila Argañaras.Magalí Saberian

“En una primera etapa, pintamos de blanco los ambientes sociales, techo y machimbre incluidos. Eso ya dio una sensación más luminosa. El mayor cambio vino con la segunda reforma, cuando cubrimos los pisos con microcemento claro, que refleja la luz y homogeniza los espacios”, dice Mila, a propósito del cambio que llevó a cabo con Mariu Bonzi, en ese momento socias de Urbano Studio.

El ropero bajo la escalera se aprovechó para ocultar el sector de lavadero. Lámpara de brazo móvil pintada de negro mate (Beltrame). Alfombra lavable (Rugit).Magalí Saberian

En el living, sofá ‘Marruecos’ (Urbano Studio) con almohadones de lino, tussor y canvas, sillón de hierro y cuero, y mesa de centro con tablón y patas planas, cuyos 52cm de altura la hace mucho más cómoda para comer.

El patio interno

Un diseño de mosaicos le da color a la pared.Magalí Saberian
Mesa antigua de madera maciza y sillas vintage, acompañadas por una obra de Guille Pachelo. El acceso al cuarto principal desde la cocina se cerró con un muro de ladrillo. En la superficie ganada se armó una estantería.Magalí Saberian

También se modernizó la cocina. Su nuevo diseño incluye muebles de petiribí laqueados y mesada de Silestone en forma de ‘L’. La alzada se resolvió con azulejos Subway’ y estantes amurados

El estudio

epiMagalí Saberian

En el estudio de Mila, la mesa de trabajo sobre caballetes se ubicó junto a la ventana, para que pueda pintar con luz natural. La silla que lo acompaña fue heredada y retapizada con un género estampado (La Compañía).

Silla, consola y estante (Urbano Studio). Alfombra tipo kilim de la colección de Facundo Lhez (RUGit), y lámparas de mimbre XL (Mimbrería Gorriti). Angosto estante de madera para exponer (y cambiar con frecuencia) las obras de Mila.Magalí Saberian

“Jugamos con el color para darle dinamismo al recorrido. En el cuarto, rosa a media altura; en el baño, que es uno de los ambientes más oscuros, fuimos por todo: en lugar de tratar de disimularlo con blanco, apostamos a un look más escenográfico”.


El baño se actualizó con una mano de pintura oscura sobre los azulejos, un vanitory colgante de petiribí, un espejo circular y un estante hueco de madera, que cubre la antigua jabonera empotrada.
Magalí Saberian

En el cuarto, cabecera y cubresomier de canvas gris, ropa de cama y almohadones, espejo de pie con marco de hierro, mesas de luz ‘Urbano’ con tapa de mármol ‘Negro Marquina’ (todo de Urbano Home Studio) y lámparas de brazo móvil (Ikea).

Plano detallado

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