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Al ataque: Dan Carter, el 10 revolucionario que marcó la historia


Dan Carter escapa de Martin Landajo en la primera visita de All Blacks por el Rugby Championship; aquella noche de septiembre de 2012 el estadio de La Plata se llenó, con entradas agotadas mucho antes. Fuente: Archivo
24 de febrero de 2021  • 23:59

Si el rugby moviera más multitudes y dinero, Dan Carter formaría parte del establishment deportivo junto a leyendas como Roger Federer, Lewis Hamilton o Tom Brady, por citar sólo a tres. El neozelandés, que el 5 de marzo cumplirá 39 años, anunció su retiro la semana pasada y así puso fin a una carrera que marcó una era en el rugby moderno, brillando también en las estadísticas. Carter salió dos veces campeón del mundo con los All Blacks, tiene el récord de puntos en test-matches (1598 en 112 partidos) y se consagró a nivel de clubes en tres continentes distintos. Pero además se destacó por sobreponerse a distintas lesiones que lo marginaron en momentos decisivos. Fue un ejemplo de superación.

Carter y Jonny Wilkinson revolucionaron el puesto de apertura en las dos últimas décadas. El inglés lo hizo desde la defensa; el neozelandés, desde el ataque. Ambos, zurdos, implacables con el pié. Se fueron intercambiando los récords de tantos mientras coincidieron en actividad. Salieron campeones del mundo y sufrieron varias lesiones. Es imposible quedarse con uno de los dos. Inspiraron y convivieron con varios 10 que brillaron en este siglo, entre los cuales están Felipe Contepomi y Juan Martín Hernández. Wilko acertó el drop que le dio el título a Inglaterra en 2003; Carter metió el drop que derrumbó a Australia en la final de 2015.

El retiro de Carter es el epílogo de ese eje que marcó al rugby. Nacido en Southbridge, una ciudad en ese entonces de 700 personas, ubicada a 45 kilómetros de Christchurch, en la isla sur de Nueva Zelanda, Carter encontró la pasión por el rugby y los All Blacks cuando a los 5 años vio por televisión la primera Copa del Mundo. Lo cuenta en su carta de despedida publicada en The Players Tribune. “Quería que fuera yo algún día. Quería ser un All Black”, recuerda a cuando registró a David Kirk, capitán de los de negro, levantando la copa William Webb Ellis.


También en el rugby francés Carter mostró su calidad y generó sonrisas.

Carter llegó a ese momento, pero no le fue fácil. Jugó cuatro mundiales. En 2003 lo hizo de 12, su puesto original; en 2007 ya era el 10, pero terminó lastimado en aquella dolorosa eliminación ante Francia, en Cardiff, por los cuartos de final. En 2011, en su propio país y en su mejor momento, iba a ser por primera vez capitán en el partido con Canadá, por la primera rueda. En un entrenamiento, pateando a los palos, se cortó el tendón de Aquiles. Nueva Zelanda enmudeció; su lesión casi se transformó en un asunto de Estado. El equipo no volvió a ser el mismo y ganó con angustia la final a Francia. Fue a recibir la medalla en muletas.

Pero volvió y en 2015 fue determinante. Los Pumas lo sufrieron en el primer partido, en Wembley. Hizo de todo en ese torneo. Fue el gran cerebro de un seleccionado perfecto. Otra vez en Cardiff y ante Francia por los cuartos de final, no perdonó. Todavía no se pudo saber cómo hizo para darle el pase en un try a Julian Savea. Y sus drops mortificaron a Springboks y Wallabies en la ruta al título.

En el libro The Jersey, sobre la historia de los All Blacks, el experimentado periodista Peter Bills destaca la “humildad y gratitud” de Carter y señala que fue un ejemplo por seguir para los más jóvenes. También revela que junto a Richie McCaw (el otro tótem, el capitán) “eran obsesivos con la derrota; nunca los abandonó el deseo de corregirlo la próxima vez”.


Dan Carter, el mejor apertura de la historia del rugby.

Con los All Blacks, Carter también fue campeón del Tri Nations (2003-05-06-07-08-10) y del Rugby Championship (2012-13-14). Con Crusaders ganó el Súper Rugby en 2002-05-06-08. En el Top 14 de Francia se consagró con Perpignan (2009) y Racing de París (2016). Marcó 498 tantos en 52 partidos. Viajó al Asia y en 2018 dio la vuelta olímpica con Kobelco Steelers. Antes de retirarse ganó la Coleman Shields con su primer equipo, Southbridge.

En 2005 jugó un partido de locura. En Wellington, les marcó ¡33 tantos! a los Lions (48-18). Nadie lo pudo lograr. Esa noche hizo dos tries y anotó 5 penales y 4 conversiones. Enfrente, con la otra 10, estaba Wilkinson.


Frente al inglés Jonny Wilkinson, otro 10 talentoso, gran pateador y campeón del mundo. Fuente: Archivo

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